
El ciudadano español Martiño Ramos Soto, profesor gallego condenado a 13 años y medio de prisión por abusar sexualmente de una menor, fue extraditado este miércoles desde Cuba a España, donde deberá cumplir la pena impuesta por la justicia.
El hombre había huido de España tras conocerse la sentencia y fue localizado en La Habana desde noviembre del año pasado. El gobierno español cursó una petición oficial de extradición que finalmente se produjo por parte de las autoridades cubanas.
En Cuba tenían conocimiento desde hacía meses de la presencia del fugitivo en el país. De hecho, se señaló que estaba bajo observación.
Ramos Soto, de 50 años y natural de Ourense, figuraba entre los 10 fugitivos más buscados por la Policía Nacional española. La condena fue dictada por la Audiencia de Ourense por delitos de abuso sexual y violación contra una alumna menor de edad.
Su detención se produjo en La Habana en noviembre de 2025, luego de una búsqueda que se había convertido en prioridad para las autoridades españolas. De acuerdo con la reconstrucción del caso, abandonó España en julio de 2025, poco después de que el Tribunal Supremo hiciera público el fallo.
Fuga planificada por varios países para ocultar el rastro
Desde entonces siguió una ruta que incluyó Portugal, Brasil y Perú antes de llegar finalmente a Cuba.
Las autoridades sostienen que la salida del condenado fue “muy planificada”. Antes de establecerse en La Habana, pasó por Lisboa y luego voló a Brasil. Después siguió hacia Perú y, desde allí, llegó a la isla caribeña.
Para entonces, ya pesaba sobre él una orden de entrada en prisión que no acató, lo que llevó a la emisión de una orden internacional de alerta.
El proceso judicial se había extendido durante varios años. Según los datos del caso, la denuncia de la menor fue presentada en 2021 y, durante los cuatro años que duró el procedimiento, Ramos Soto permaneció en libertad condicional.
Una vez ratificada la condena y ante su negativa a presentarse para ingresar en prisión, las autoridades activaron los mecanismos para localizarlo fuera de España.
La identidad falsa que usó para ocultarse en Cuba
Durante su estancia en La Habana, Ramos Soto utilizó una identidad falsa y trató de integrarse en círculos culturales de la ciudad. Se presentaba como fotógrafo y, según reportes citados en el contenido, se movía entre galerías de arte y desfiles de modelos.
Parte de esas pistas comenzó a trascender públicamente en agosto, cuando empezó a publicar imágenes en una cuenta de Instagram bajo el nombre de Martín Soto.
La cuenta mostraba 51 publicaciones y, de acuerdo con la prensa española, permitía seguir parte de sus movimientos en la capital cubana.
La foto de perfil también permitía reconocerlo. Ese rastro digital terminó reforzando las líneas de investigación sobre su paradero, mientras las autoridades españolas y cubanas avanzaban en la localización del prófugo dentro de la isla.
La condena contra Ramos Soto se refiere a hechos ocurridos cuando la víctima tenía entre 12 y 16 años. La Policía Nacional española indicó que los abusos incluyeron prácticas sádicas contra una alumna menor de edad cuando el hoy condenado trabajaba como profesor de música.
La Habana también colabora con el FBI en un caso de secuestro parental
El régimen cubano alertó al FBI sobre un niño estadounidense de 10 años secuestrado por su padre biológico. El menor debía regresar con su madre el 3 de abril, pero el padre nunca lo devolvió.
Tras investigar, las autoridades cubanas localizaron al grupo el 16 de abril, lo que despertó preocupaciones sobre el bienestar del niño y la sospecha de que fuera secuestrado para una cirugía de reasignación de sexo.
El niño, junto con su padre y la pareja de este, cruzó la frontera de EEUU a Canadá el 29 de marzo, luego viajó a México y llegó a La Habana el 1 de abril, lo que sugería un plan organizado, violando el acuerdo de custodia.