
Militares cubanos han mostrado técnicas de camuflaje y armamento de origen soviético durante ejercicios del Día Nacional de la Defensa, realizados este año en medio de las tensiones con Estados Unidos.
Las imágenes de soldados tendidos en el suelo, cubiertos con capas verdes que imitan vegetación, contrastan con el despliegue estadounidense de sistemas no tripulados en la Base Naval de Guantánamo.
Las demostraciones forman parte de las jornadas de preparación militar promovidas por el gobierno cubano ante escenarios de agresión externa.
Entre los elementos descritos en las fotografías figura un fusil identificado como AKM, una modernización del AK-47 desarrollada en la Unión Soviética. El Imperial War Museums británico sitúa su incorporación a las fuerzas soviéticas en 1959. Por tanto, se trata de un modelo con 67 años de historia.
También debe distinguirse el fusil del accesorio óptico instalado sobre él. La información suministrada identifica este último como un visor de punto rojo Patria, atribuido a la industria militar cubana.
Las imágenes publicadas por diferentes usuarios en redes sociales, entre ellos el periodista Mario J. Pentón, muestran a los militares con la clásica capa verde que parece hojarasca con la idea de pasar desapercibidos en entornos selváticos.
EEUU despliega drones en Guantánamo
El contraste tecnológico aparece en el extremo oriental de Cuba. El Comando Sur informó este mes sobre una visita de su jefe, Francis L. Donovan, a la Base Naval de Guantánamo, donde observó sistemas no tripulados desplegados para respaldar misiones de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental.
Según la comunicación estadounidense, el despliegue constituye un paso para desarrollar allí un sitio de entrenamiento y apoyo a misiones del Comando de Guerra Autónoma del Comando Sur. El objetivo es conectar la experiencia operativa con el entrenamiento y la evolución tecnológica de estas capacidades.
Reuters informó que la iniciativa busca acelerar avances en drones e inteligencia artificial. Entre los aparatos en la base naval se encuentra el Corsair, una embarcación militar no tripulada equipada con sistemas avanzados de sensores y navegación autónoma.

El aparato puede superar los 65 kilómetros por hora en misiones de vigilancia, inteligencia, detección de minas y rescate. La embarcación mide aproximadamente 7,3 metros de largo y puede transportar cargas de hasta 450 kilogramos.
La presión política también quedó reflejada en las palabras de Donald Trump durante una celebración del Mes de la Herencia Hispana, el 30 de septiembre. Al referirse a Marco Rubio, afirmó: “Atentos a lo que va a hacer con Cuba”. Según EFE, el mandatario no detalló las medidas que anticipaba.
Por otra parte, el Ejército estadounidense describió a la 82.ª División Aerotransportada como una unidad capaz de desplegarse dentro de las 18 horas posteriores a una notificación. Sus elementos pueden realizar asaltos aerotransportados de entrada forzosa y asegurar objetivos estratégicos en Cuba y cualquier parte del mundo.
