
El gobierno cubano pospuso de manera indefinida la celebración de la edición XXVI del Festival del Habano, un evento internacional de gran prestigio dedicado a los puros premium. La decisión ocurre mientras la Isla enfrenta un desabasto de combustible que también afecta el funcionamiento de sus aeropuertos.
Según un mensaje al que tuvo acceso AFP, no se ha anunciado una nueva fecha tras la cancelación del evento programado del 24 al 27 de febrero y que atrae a miles de visitantes de todo el mundo, entre ellos expertos de la industria del tabaco, comerciantes y coleccionistas.
Los organizadores del Festival del Habano y la empresa Habanos S.A., encargada de su organización, justificaron el aplazamiento con el objetivo de “preservar los más altos estándares de calidad, excelencia y experiencia” del encuentro.
En el Festival del Habano suele realizarse una subasta exclusiva de puros y humidores de lujo. Esta acción, que es una de las principales atracciones del evento, genera millones de dólares anuales.
En 2025 se reportó que alcanzó una cifra cercana a los 19,5 millones de dólares. Según el régimen cubano, esos fondos son canalizados al sistema de salud del país, lo que refuerza la idea de que el festival no solo es un evento de lujo, sino también una fuente importante de ingresos para el gobierno.
La isla enfrenta una grave escasez de combustible, lo que ha afectado el funcionamiento de varios sectores clave de la economía. Este desabastecimiento energético se ha visto reflejado en el sector de la aviación, donde un informe del sistema internacional de NOTAM reveló que el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana no dispone de combustible Jet A-1, el estándar utilizado por la aviación comercial.
El aviso, con la advertencia “JET A1 FUEL NOT AVBL” (“no hay combustible Jet A-1 disponible”), establece un período de vigencia desde el 10 de febrero hasta el 11 de marzo, lo que ha generado preocupación entre las aerolíneas internacionales que operan en la isla.
Aunque el régimen cubano ha rechazado la información sobre el desabastecimiento de combustible y aseguró que las operaciones en sus terminales aéreas continuarían con normalidad, las aerolíneas internacionales, como Air France e Iberia, han comenzado a implementar medidas preventivas, como paradas técnicas en otros países para evitar riesgos relacionados con la falta de combustible.
El 9 de febrero, Air Canada comunicó la suspensión inmediata de sus vuelos hacia Cuba debido a la “limitada disponibilidad de combustible”. La aerolínea canadiense destacó que su prioridad era repatriar a los pasajeros varados en la isla y que operaría vuelos ferry vacíos para trasladarlos de regreso.
Por su parte, Air Europa informó que sus vuelos entre Madrid y La Habana realizarán escalas técnicas en el aeropuerto de Santo Domingo, lo que provocará retrasos y ajustes en los itinerarios de los viajeros. De igual manera, las aerolíneas rusas Rossiya y Severny Veter anunciaron planes para evacuar a sus turistas desde Cuba en los próximos días.
El desabasto de combustible en Cuba es resultado de una orden ejecutiva firmada por el presidente de EEUU, Donald Trump, que impone aranceles a los bienes de los países que provean petróleo a Cuba, lo que agrava aún más la crisis energética en la Isla.