
La Unión Eléctrica (UNE) pronosticó para este miércoles 4 de noviembre de 2026 una afectación de hasta 1.920 megavatios (MW) durante el horario de máxima demanda en Cuba.
Según el parte oficial de la UNE, la crisis energética continúa agravada por averías en varias centrales termoeléctricas, trabajos de mantenimiento y limitaciones en la generación, lo que provoca prolongados apagones.
La disponibilidad prevista para el horario pico será de apenas 960 MW, frente a una demanda estimada de 2.850 MW. Esta diferencia representa un déficit de generación de 1.890 MW.
| Indicador | MW |
|---|---|
| Demanda máxima prevista | 2.850 |
| Disponibilidad de generación | 960 |
| Déficit de generación | 1.890 |
| Afectación prevista | 1.920 |
| Limitaciones térmicas | 538 |
| Afectación prevista al mediodía | 1.500 |
Fuente: Unión Eléctrica (UNE), 4 de noviembre de 2026
Las cifras reflejan que el sistema eléctrico cubano apenas podrá cubrir una tercera parte de la demanda nacional, mientras millones de habitantes continúan expuestos a extensos cortes de electricidad.
Cuatro unidades termoeléctricas averiadas y tres en mantenimiento
El informe identifica cuatro unidades fuera de servicio por averías: la número 5 de Mariel, la 1 de Santa Cruz del Norte, la 2 de Felton y la 3 de Renté. A estas instalaciones se suman otras tres sometidas a mantenimiento: la unidad 3 de Santa Cruz del Norte, la 5 de Nuevitas y la 5 de Renté, lo que reduce aún más la capacidad de generación.
| Central | Unidad | Situación |
|---|---|---|
| Mariel | 5 | Avería |
| Santa Cruz del Norte | 1 | Avería |
| Felton | 2 | Avería |
| Renté | 3 | Avería |
| Santa Cruz del Norte | 3 | Mantenimiento |
| Nuevitas | 5 | Mantenimiento |
| Renté | 5 | Mantenimiento |
Fuente: Unión Eléctrica (UNE)
La UNE también reportó 538 MW de limitaciones en la generación térmica. La empresa estatal no precisó cuándo podrían reincorporarse las unidades afectadas, por lo que persiste la incertidumbre sobre una posible recuperación del servicio. La dependencia de instalaciones deterioradas continúa siendo uno de los principales problemas del sistema electroenergético cubano.
Apagones en Cuba superan las 24 horas en algunas localidades
La jornada del martes 3 de noviembre estuvo marcada por interrupciones eléctricas durante las 24 horas. La máxima afectación alcanzó los 1.905 MW a las 7:30 p. m., mientras que los cortes continuaron durante la madrugada del miércoles. Para las 6:00 a. m., la afectación ya rondaba los 1.220 MW y se estimaban 1.500 MW al mediodía.
En Holguín, varios circuitos registraron períodos extremos sin electricidad. Nicaro-Cabonico acumulaba 27 horas y 28 minutos sin servicio, mientras Gibara 2 superaba las 22 horas. En Moa, otro circuito también llevaba más de 22 horas afectado, según los reportes territoriales divulgados durante la mañana.
La situación tampoco era favorable en Las Tunas, donde la empresa eléctrica provincial informó de 561 interrupciones pendientes y 121 transformadores dañados. En Granma, las autoridades reportaron 75 MW afectados, con circuitos de localidades como Jiguaní, Campechuela y Pilón entre los perjudicados.
Crisis eléctrica en Cuba: la energía solar no consigue frenar los apagones
Durante el martes, los parques solares fotovoltaicos aportaron 2.341 megavatios hora de energía, con una potencia máxima de 364 MW. Sin embargo, esta producción no fue suficiente para compensar el déficit nacional, especialmente durante la noche, cuando disminuye la generación solar y aumenta el consumo.
La persistencia de los apagones afecta la conservación de alimentos, el suministro de agua y las actividades económicas. Aunque el Gobierno cubano ha anunciado inversiones para mejorar la generación, los reportes oficiales siguen mostrando una profunda dependencia de centrales envejecidas y una capacidad insuficiente para satisfacer la demanda.
Para este miércoles, la previsión de 1.920 MW confirma que no se espera una recuperación significativa durante el horario de máxima demanda. Mientras las autoridades mantienen sus planes de reparación y mantenimiento, numerosas familias cubanas continúan enfrentando extensas jornadas sin electricidad y sin una fecha definida para la estabilización del servicio.