
La joven emprendedora cubana Day Martínez, residente en Brasil, ha lanzado una dura crítica a la situación actual de la educación y la medicina en Cuba. En un video difundido a través de sus redes sociales, Martínez se pronunció sobre las falencias del sistema educativo comunista, especialmente en lo que respecta a su supuesto carácter “gratuito” y la realidad de la medicina en la Isla.
Martínez comenzó su intervención denunciando lo que considera una falacia sobre la educación “gratuita” en Cuba. Aunque oficialmente la educación en Cuba es presentada como sin costo, la joven empresaria subrayó que los estudiantes cubanos pagan con su tiempo, libertad y capacidad de expresión, pues las universidades del país están impregnadas de un fuerte contenido ideológico.
“Cuando dicen que la educación es gratuita, lo que no mencionan es el precio que uno paga. Es gratuita en el sentido de que no pagas matrícula, pero la libertad de pensamiento, la capacidad de opinar, y hasta tu futuro laboral son controlados por el régimen”, destacó Day Martínez.
Además, denunció que, en lugar de fomentar el pensamiento crítico, las universidades cubanas obligan a los estudiantes a participar en actos políticos y consignas impuestas, donde los que no se alinean al sistema enfrentan consecuencias que afectan su desarrollo profesional. “La universidad cubana se convierte en una fábrica de adoctrinamiento”, agregó.
En relación con la medicina, Day Martínez fue aún más crítica, afirmando que la situación actual del sistema de salud en Cuba es la más grave de su historia. Asegura que la falta de recursos, como camillas y equipos médicos, y la crisis sanitaria generalizada han llevado al sistema a un colapso absoluto.
“Hoy en día, la medicina cubana se ha convertido en una falacia. No hay recursos, no hay equipos. Es imposible trabajar en condiciones dignas cuando el sistema está destruido”, expresó Martínez, quien también criticó que los médicos cubanos, aunque altamente capacitados, no pueden ejercer su profesión fuera del control del régimen y deben enfrentarse a la precariedad de los servicios de salud.
La joven hizo hincapié en que la mayoría de los estudiantes que asisten a las universidades cubanas lo hacen por obligación familiar, no por el deseo genuino de aprender. “Muchos jóvenes cubanos solo estudiaron para no repetir la historia de sus padres, que nunca tuvieron las mismas oportunidades. Pero no se trata de una educación libre, sino de un sistema que te obliga a seguir sus reglas o a perder todo”, afirmó Martínez.
La residente en Brasil añadió que, a pesar de la propaganda oficial, no todos los cubanos tienen acceso igualitario a la educación. Los gastos colaterales, como transporte, comida y ropa, se convierten en barreras para muchas familias que no pueden permitirse enviar a sus hijos a la universidad, lo que genera una situación de desigualdad social. “El sistema nos utiliza y luego nos tira a la calle con un título que no tiene valor fuera de Cuba”, lamentó.
Su mensaje, dirigido a los cubanos que aún residen en el país, fue claro: “No dejen que el sistema les arrebate su libertad de pensamiento. Salgan, busquen su futuro en otro lado”.
Day Martínez, desde su perspectiva como inmigrante cubana en Brasil, invita a la reflexión sobre la realidad de la educación y la medicina en Cuba. Mientras millones de cubanos siguen atrapados en un sistema que limita sus posibilidades de crecimiento y desarrollo, la joven emprendedora pide que se visibilicen las injusticias que los cubanos enfrentan día a día. El futuro del país, según ella, está en las manos de quienes se atreven a cuestionar el sistema.

