
Mientras permanece bajo custodia migratoria tras ser detenido por ser sospechoso de un tiroteo en Miami-Dade, el cubano Reinaldo Trujillo Sánchez recibió acusaciones por los cargos de intento de asesinato en segundo grado y agresión agravada con un arma mortal correspondientes a una agresión similar previa.
Los hechos se desarrollaron el 29 de enero en una estación de servicio Mobil ubicada en 10291 NW 27th Ave, donde un altercado se convirtió en un enfrentamiento violento que terminó con un disparo.
Según el informe de arresto obtenido por Local 10, el incidente comenzó alrededor de las 8:20 a.m. cuando Trujillo Sánchez se acercó a la víctima en la estación de servicio y ambos comenzaron a discutir.
El altercado verbal escaló rápidamente, y el sospechoso sacó una pistola plateada, golpeando a la víctima en la cabeza con la culata del arma. La situación culminó cuando el antillano disparó a la víctima, hiriéndola en el pecho y el brazo izquierdo.
La víctima fue trasladada al Centro de Trauma Ryder del Hospital Jackson Memorial, donde recibió atención por sus heridas. Afortunadamente, los médicos pudieron estabilizarla, aunque las consecuencias del ataque fueron graves.
Este caso no es el único incidente de violencia vinculado a Trujillo Sánchez. Luego de un segundo tiroteo, se le acusó de haber herido en las piernas a otro hombre en el área de Northwest Seventh Avenue y Seventh Street.
La investigación revela que los involucrados se conocieron meses antes a través de un amigo en común. La víctima permitía que Sánchez hiciera depósitos y retirara dinero de su cuenta bancaria, ya que el sospechoso no disponía de una cuenta propia.
El conflicto surgió cuando Sánchez creyó haber depositado 1.000 dólares en la cuenta de la víctima, aunque parece que la transacción no se procesó correctamente. Esto llevó al sospechoso a pensar erróneamente que se había realizado un retiro de dinero sin haber sido consultado.
La víctima acudió al banco Wells Fargo en Biscayne Boulevard para aclarar el problema de la transacción. Tras finalizar sus gestiones, se encontró con el sospechoso, quien lo esperaba cerca de su automóvil.
Según el informe policial, ambos se subieron al vehículo para discutir la situación. Sin embargo, la conversación se intensificó y la víctima notó que Sánchez Trujillo llevaba un revólver.
La discusión se convirtió en un forcejeo por el control del arma, que terminó con disparos que alcanzaron a la víctima en ambas piernas. Después del tiroteo, el acusado tomó el auto de la víctima y huyó hacia el norte por Northwest Seventh Avenue.
Durante su detención, se encontró un revólver plateado en el asiento trasero de su Mercedes-Benz, el cual coincidió con la descripción proporcionada por la persona herida en las piernas.
En caso de ser encontrado culpable por el cargo de intento de homicidio en segundo grado, el cubano puede enfrentar una condena de hasta 15 años de prisión y una multa no superior a los 10.000 dólares.