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Cubano con I-220A tatuado con la cara Trump ahora teme ser deportado

Cubano con I-220A tatuado con la cara Trump ahora teme ser deportado
El cubano se describe a sí mismo como un fanático de Trump. (Captura de pantalla © Local 10 – YouTube)

El Oski, un podcaster cubano radicado en Miami, se tatuó el rostro del presidente Donald Trump en su pecho como admiración por el mandatario republicano. Sin embargo, ahora teme ser deportado por las políticas migratorias de la administración Trump.

El tatuaje completamente nítido, que fue realizado en tres sesiones de cuatro horas, fue presentado ante las cámaras del medio Local 10. En la entrevista, el cubano con I-220A ahora enfrenta la amarga realidad de que ese mismo gesto se convierte en una contradicción frente a la incertidumbre de su estatus migratorio. Sin embargo, dijo no arrepentirse del tatuaje.

El Oski, que llegó a Estados Unidos en 2019 tras cruzar la frontera sur, fue liberado bajo este documento conocido como Order of Release on Recognizance (I-220A). A diferencia de otros inmigrantes, el I-220A no es considerado un parole, lo que impide que los cubanos en esta situación puedan alcanzar la residencia permanente tras aplicar a la Ley de Ajuste Cubano.

El abogado Mark Prada, quien está luchando en los tribunales para que el gobierno de Estados Unidos reconozca la liberación bajo el I-220A como un parole, explicó que alrededor de 400.000 cubanos, como El Oski, enfrentan una situación similar.

Según Prada, el problema radica en que el gobierno no reconoce el I-220A como una entrada legal, lo que impide que los cubanos puedan regularizar su estatus o solicitar la residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano. Actualmente, Prada lucha para que estos cubanos puedan obtener el parole y regularizar su estatus migratorio, considerando que sus liberaciones bajo el I-220A deberían ser tratadas de manera similar al parole.

“No es lo que yo esperaba”, confesó El Oski, aunque añadió que no se arrepiente de su tatuaje. (Captura de pantalla © Local 10 – YouTube)

El Oski, quien se describe a sí mismo como un fanático de Trump, expresó su decepción por la falta de avances en su situación migratoria. En sus primeros días en Estados Unidos, pensaba que, con el apoyo de la administración Trump, su estatus migratorio se regularizaría pronto. Sin embargo, la realidad ha sido otra.

“No es lo que yo esperaba”, confesó El Oski, aunque añadió que no se arrepiente de su tatuaje. A pesar de su frustración, mantiene la esperanza de que los cubanos en su misma situación puedan ver un cambio positivo, especialmente tras las expectativas de una próxima decisión judicial que podría resolver este problema para miles de cubanos en Florida.

El podcaster cubano reconoce que vive con un miedo constante a la deportación. Este temor es compartido por miles de cubanos que, al igual que él, se encuentran atrapados en un sistema que no les ofrece soluciones claras.

2 Comentarios

  1. Se acuerdan del tatuaje de Baby Lores??? jajajaja… hay cubanos que tienen un mojón en el cerebro. Qué clase daño ha hecho el comunismo en la sociedad cubana. Por muy fan que seas a una persona (cosa que tampoco entiendo), qué coño es eso de tatuarse la cara de nadie que no sea tu sangre??

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