
Un cubano residente en el área de Tampa murió en Baracoa, Guantánamo, tras inhalar gases tóxicos durante un accidente ocurrido mientras se realizaban labores de limpieza y drenaje en un pozo de agua.
La víctima fue identificada como Arístides Navarro Lobaina, de 34 años, conocido por familiares y amigos como “Pocho”. Según la información disponible, era barbero y propietario de Navarro’s Barbershop, una barbería ubicada en Hudson, Florida, dentro del área metropolitana de Tampa.
El hecho ocurrió este lunes en la comunidad de Saibá, en el poblado de Cabacú, municipio Baracoa. El accidente dejó dos personas fallecidas y otras cuatro lesionadas, de acuerdo con reportes difundidos en redes sociales por páginas y perfiles informativos locales.
Una tragedia durante la limpieza de un pozo
Los primeros reportes indican que las víctimas participaban en labores de limpieza y drenaje de un pozo cuando una motobomba habría generado gases que terminaron provocando asfixia.
Uno de los fallecidos fue identificado como Narciso, quien se encontraba dentro del pozo guiando una manguera. Al percatarse de la emergencia, su yerno, Arístides Navarro Lobaina, habría intentado auxiliarlo y también perdió la vida.
“Pocho” se encontraba de visita en su tierra natal, Baracoa, cuando ocurrió el accidente. Personas cercanas lo describen como originario de la zona conocida como la cabeza del puente del Río Miel, en ese municipio guantanamero.
La noticia ha causado conmoción tanto entre vecinos de Baracoa como entre allegados del cubano en Florida, donde desarrollaba su vida laboral como barbero.
Cuatro lesionados tras intentar auxiliar a las víctimas
Además de los dos fallecidos, cuatro personas resultaron lesionadas en el incidente. Entre ellas fueron identificados Orelxis, reportado en condición grave, y Camilo, conocido como “El Panadero”.
Ambos habrían participado en los intentos de rescate y fueron trasladados al Hospital General Octavio de la Concepción y de la Pedraja, en Baracoa, donde recibían atención médica.
Hasta el momento no se conocen públicamente las identidades de los otros lesionados ni detalles oficiales sobre su estado de salud.
Tampoco se había divulgado un comunicado oficial de las autoridades cubanas sobre el accidente. La información conocida hasta ahora ha circulado principalmente a través de redes sociales, una vía frecuente para reportar sucesos locales en Cuba cuando no existe una actualización institucional inmediata.
El peligro de los gases en espacios cerrados
Los accidentes en pozos, cisternas y otros espacios confinados pueden ser especialmente peligrosos porque la falta de ventilación facilita la acumulación de gases tóxicos o la reducción del oxígeno disponible.
En labores de drenaje con equipos de combustión, como motobombas, puede generarse monóxido de carbono, un gas difícil de detectar porque no tiene color ni olor. También pueden acumularse otros gases en zonas profundas o con materia orgánica en descomposición.
Uno de los mayores riesgos en estos casos es el llamado “rescate impulsivo”: personas que intentan auxiliar a una víctima sin protección adecuada y terminan afectadas por el mismo ambiente tóxico. Esa dinámica habría ocurrido en Saibá, donde varias personas resultaron lesionadas al tratar de ayudar.
La tragedia deja en Baracoa una familia en duelo y vuelve a llamar la atención sobre los riesgos de realizar labores en pozos sin equipos de medición, ventilación y rescate especializado.