
Roberto Mosquera del Peral, un cubano deportado desde Estados Unidos al pequeño reino africano de Esuatini, se encuentra en huelga de hambre desde hace una semana mientras permanece detenido en una prisión de máxima seguridad, informó AP.
Según su abogada en EEUU, Alma David, el antillano tiene más de tres meses retenido sin cargos ni acceso a asesoría legal dentro del controvertido programa de deportación a terceros países implementado por la administración de Donald Trump.
Mosquera fue uno de los cinco hombres enviados a Esuatini en julio como parte de dicho programa, que ha sido fuertemente criticado por defensores de derechos humanos y abogados. Además de otro compatriota, en ese grupo también había personas de Jamaica, Laos, Vietnam y Yemen.
Los deportados por Washington son migrantes con antecedentes penales en territorio estadounidense y por tal motivo no son aceptados de regreso a sus países de origen. En el caso de Mosquera, su arresto y movilización se debieron a sus condenas por asesinato y otros delitos.
El antillano fue sentenciado en 1989 a nueve años de prisión por intentar asesinar a un hombre. Tras su liberación, fue encarcelado por segunda ocasión en 2009 por delitos como robo de autos y agresión a un agente de seguridad.
Durante una de las videollamadas desde la cárcel, la familia de Mosquera notó que él había perdido mucho peso y su cabello. En un intento por evitar la deportación, sus abogados lo describieron como un hombre rehabilitado, pero las autoridades migratorias no tomaron en cuenta estas declaraciones y procedieron con la deportación.
La abogada del cubano califica como injusta la retención de su cliente en una cárcel africana, debido a que él ya cumplió una condena por el asesinato cometido. “Mi cliente está detenido de forma arbitraria y ahora su vida está en peligro”, declaró David en un comunicado enviado a la prensa.
La abogada instó a los Servicios Correccionales de Esuatini a proporcionar una actualización sobre su estado y garantizar que reciba atención médica adecuada. Además, exigió que Mosquera pueda reunirse con un abogado en ese país.
El grupo de deportados que incluyen a Mosquera ha sido mantenido en prisión en el Complejo Correccional de Matsapha, en las afueras de Mbabane, la capital de Esuatini. Según los informes, los hombres han estado detenidos sin cargos y sin acceso a representación legal desde su llegada.
Las autoridades de Esuatini han expresado que los migrantes serán repatriados, pero no han dado un plazo claro para ello. Mientras tanto, un abogado en Esuatini ha iniciado un caso contra el gobierno local, exigiendo que se les dé acceso a un defensor y que se les libere de la detención arbitraria.
El Departamento de Seguridad Nacional de EEUU ha defendido el programa como parte de sus esfuerzos para eliminar a los “extranjeros ilegales” del país, en línea con la política migratoria de la administración de Trump.
Se cree que más de diez deportados llegaron a Esuatini este mes y están siendo detenidos en las mismas condiciones que Mosquera y sus compañeros. Los abogados han denunciado que las llamadas telefónicas con sus clientes son monitoreadas por los guardias de la prisión, lo que dificulta su capacidad para brindar asesoría legal efectiva.
muy bien pero hasta el final as la huelguita para que te respeten como los que hacen huelguitas en cuba de mentirita que se maten 40 dias sin comer y sin tomar agua y despues estan mas gordo que cuando empezaron las hueguitas