
Un cubano con formulario I-220A que fue deportado a Cuba por error, pues no tenía una orden final de deportación, regresó a Estados Unidos tras 41 días en la isla, luego de gestiones legales impulsadas por su familia y su abogada.
Sin embargo, Alejandro Ramírez Díaz, de 38 años, sigue en custodia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) mientras continúa la batalla legal.
De acuerdo con el reporte de Telemundo 51, Ramírez Díaz había cruzado la frontera y recibió un documento I-220A, una figura usada por autoridades migratorias para liberar bajo supervisión a ciertos migrantes mientras avanzan sus procesos. Sin embargo, el pasado 19 de marzo fue enviado a Cuba, pese a que, según su defensa, no existía una orden final que permitiera ejecutar la deportación.
Durante un mes y 11 días, el migrante permaneció en territorio cubano mientras su esposa, Aimee Febles, y su abogada de inmigración, Gladys Carredeguas, buscaban revertir la expulsión. La familia sostiene que el traslado ocurrió cuando aún existían recursos legales pendientes.
Carredeguas aseguró que el caso de su cliente en corte había sido desestimado en octubre de 2025. Por esa razón, considera que la deportación no procedía.
“No había manera legal de haberlo deportado a Cuba, nunca firmó una deportación”, afirmó la abogada al explicar las supuestas fallas del proceso.
La letrada también cuestionó las condiciones en que se produjo el traslado. Según dijo, Ramírez Díaz fue subido a un avión con el pasaporte expirado, sin orden final de deportación, con una apelación en curso y con un Habeas Corpus presentado ante la justicia federal.
Para Aimee Febles, esposa del cubano y madre de sus dos hijos, los últimos seis meses han estado marcados por la incertidumbre. La mujer dijo que su esposo no tenía antecedentes ni problemas con la policía. “Eso es lo que más impacta”, expresó al referirse a la situación familiar.
Febles también manifestó dudas sobre el manejo del caso por parte de las autoridades. “Estamos viendo que ellos no tienen conocimiento a veces de lo que hacen, ni de las personas que están llamando”, señaló. Según su testimonio, la apelación seguía activa cuando su esposo fue enviado a Cuba de forma inesperada.
Ante la deportación, la defensa acudió al juez federal que ya conocía el Habeas Corpus. Carredeguas explicó que informó al tribunal sobre lo que calificó como un “error catastrófico” y solicitó un injunction para exigir a ICE el regreso inmediato de Ramírez Díaz a Estados Unidos.
Carredeguas sostuvo que, en principio, una persona que regresa tras una deportación errónea debería entrar en el mismo estatus que tenía antes de salir. Añadió que en este caso se le habría otorgado un parole, lo que podría modificar el análisis legal sobre su situación.
La abogada aseguró que ya recibió comunicación directa de ICE y que la agencia intentaría resolver el caso.