
Un cubano, identificado como Baños Padrón, se encuentra bajo arresto en San Petersburgo, Rusia, por ser sospechoso del asesinato de un compatriota durante la madrugada del pasado 21 de marzo.
El incidente tuvo lugar en la avenida Prospekt Starorussky, en el área de Shushary, alrededor de las 4:00 a.m., según un comunicado emitido por el Tribunal de Distrito de Pushkinsky.
El ataque consistió en una puñalada en el pecho de la víctima, quien falleció de manera inmediata. El sospechoso, de 44 años, fue arrestado el mismo día y ahora enfrenta un proceso judicial.
La investigación está en curso y se espera que el comité de investigación de San Petersburgo continúe con el proceso. Este caso se suma a incidentes recientes que involucran a cubanos en actividades criminales adentro del territorio ruso.
Joven cubano cumplirá 8 años de prisión en Rusia
En febrero pasado, el joven cubano Hugo Alberto Formes Romero fue condenado a ocho años y medio de prisión en una colonia penal de máxima seguridad en Rusia por su implicación en tráfico de drogas, un delito grave en el país.
Según informó la fiscalía local, Formes Romero, de 20 años, fue detenido con un cargamento de mefedrona, una sustancia ilegal. La sentencia fue confirmada por un tribunal del Distrito Traktorozavodsky, en la región de Volgogrado.
Formes Romero había llegado legalmente a Rusia con un visado de turismo, pero solo cuatro días después, el 23 de septiembre del año pasado, fue arrestado por agentes de la policía local, quienes encontraron el alijo de droga en su poder.
El cubano llevaba una cantidad significativa de mefedrona, que planeaba distribuir siguiendo las instrucciones de una banda criminal. La investigación descubrió que utilizó redes de telecomunicaciones e Internet para coordinar la logística del delito y establecer un escondite en la calle Zholudeva.
Durante su detención, mostró señales de alteración física y se negó a someterse a pruebas toxicológicas, lo que generó sospechas entre las autoridades. A pesar de alegar fatiga extrema e insistir en su inocencia, el tribunal rechazó sus argumentos y continuó con el proceso judicial, que incluyó el decomiso de su teléfono móvil.