
Un ciudadano cubano residente en Miami enfrenta una disputa pública con un concesionario de autos tras acusar al vendedor de haberle vendido un vehículo con historial de choque oculto, según se aprecia en dos videos difundidos en redes sociales.
El suceso ocurrió recientemente en las instalaciones del concesionario, donde el cliente grabó su reclamo directo al dueño, exigiendo compensación y anuncio de una demanda.
El cliente sostiene que el concesionario le aseguró que el carro estaba en buen estado, sin daños previos, y que no presentaba fallas en motor ni transmisión. “Y que no tenía choque, y yo tengo el historial de ese carro aquí, que tuvo choque”, declaró durante la confrontación, mientras mostraba documentos que, según él, prueban el reclamo.
Desde el principio de la discusión, el cliente pidió que “le cierre el contrato” y que el vendedor le pagara una suma para resolver el asunto. El dueño del concesionario respondió instándolo a marcharse y advirtiendo que llamaría a la policía, pues defendía su derecho al mantener la propiedad privada del local.
En un segundo video publicado, se oye al propietario del concesionario proferir insultos hacia el cliente, negando las acusaciones de haber vendido un carro deteriorado. Según el vendedor, el vehículo se entregó en condiciones aptas. El comprador, por su parte, insiste en que posee grabaciones y planeará una demanda formal.
Durante el enfrentamiento, el dueño del local advirtió que el cliente no podía llevarse el auto. Entonces, el cliente exhibió el contrato firmado con un banco, alegando que el coche le pertenece legalmente según los papeles que firmó para la compra.
En los comentarios de las publicaciones virales, aparecen múltiples denuncias similares contra el mismo concesionario. Usuarios relatan casos de automóviles que supuestamente fueron entregados con daños ocultos o motores defectuosos poco después de la compra. “Yo por ser mujer me vendió un carro fundido…” comenta una usuaria; otra dice: “Ese tipo … es el estafador más grande que tiene en Miami”.
Otras críticas apuntan a prácticas engañosas: “Le metían mentiras a una persona acerca de un carro que yo había desechado porque estaba hecha pedazos la dirección”. También hay denuncias de clientes que cambiaron el vehículo varias veces, sin que ninguno funcionara correctamente.
La evidencia hasta ahora consiste en los videos publicados, los comentarios de testigos en redes y el contrato que el cliente exhibió durante la disputa. No hay peritajes independientes ni dictámenes técnicos disponibles para confirmar el estado real del auto.
En los próximos días, la demanda anunciada por el comprador podría aportar documentos judiciales o peritajes que esclarezcan si hubo omisión fraudulenta por parte del concesionario. Mientras tanto, el caso sigue abierto, sin versión oficial confirmada, y circula con fuerza entre la comunidad cubana que busca garantías al adquirir bienes.