
Un cubano de 24 años, identificado con el nombre de Demar Turruellas, se encuentra bajo arresto en Miami-Dade por ser presunto responsable de una grave agresión contra su novia y el hijo de ella. Según su perfil en redes sociales, este sujeto es originario de la provincia de Holguín.
Los trágicos sucesos ocurrieron el pasado 16 de diciembre en los apartamentos Fair Oaks, ubicados en la cuadra 29000 de South Dixie Highway. Según el reporte policial, los involucrados mantenían una conversación que se convirtió en una acalorada discusión mientras estaban en la cocina.
De pronto, Turruellas agarró un cuchillo e hirió a la mujer en la cara y cuello, para luego arrojarla al suelo. Durante el ataque, el hijo de la víctima intentó intervenir para proteger a su madre, pero el holguinero lo derribó y comenzó a asfixiarlo. En medio del violento episodio, el agresor lanzó amenazas de muerte.
El menor logró zafarse de la agresión y salió de la casa en búsqueda de ayuda. En ese momento, el sospechoso otra vez intentó agredir a la mujer, pero ella se levantó y también abandonó el apartamento pidiendo auxilio.
Los policías que acudieron a la residencia encontraron a la mujer con heridas graves en ambos lados del cuello, cortes en la cara, ojo izquierdo y la oreja del mismo lado. Por otro lado, el hijo presentaba hematomas en el cuello, así como una lesión superficial en la parte superior de la cabeza.
Ambos fueron trasladados de inmediato al Centro Médico Jackson South para recibir tratamiento. La progenitora requirió una cirugía de urgencia por presentar afectación en una de sus arterias. Posteriormente, los detectives la interrogaron para dar inicio a una investigación sobre este hecho.
El antillano fue detenido el pasado jueves y ahora enfrenta dos cargos de intento de asesinato en primer grado y uno de abuso infantil agravado. Él permanece detenido sin derecho a fianza en el Centro Correccional Turner Guilford Knight.
El referido individuo se encontraba en libertad condicional como parte de una sentencia que recibió por ser cómplice del homicidio de un cubano llamado Evelio Gainza en 2019. Según los registros oficiales, este antillano fue asesinado por su propia hija, Eveline Gainza, de 18 años, quien en ese entonces era novia de Turruellas.
Tras ser detenido por su involucramiento en este hecho, el holguinero relató a los detectives que la muchacha disparó en varias ocasiones a la víctima y después le pidió ayuda para aparentar un intento de robo que terminó en homicidio.
Turruellas decidió declarar en contra de su expareja y además aceptó su culpabilidad en el hecho. Hasta ese entonces, su condena era de cinco años de prisión y 10 más de libertad condicional.