
Los cubanos con formulario I-220A sí pueden comprar una casa en Estados Unidos, aunque no mediante un préstamo FHA, mientras que quienes ya tienen residencia permanente (Green card) también pueden acceder a una vivienda sin esperar cinco años, siempre que cumplan requisitos financieros y laborales.
El punto central es que el estatus migratorio influye en el tipo de financiamiento disponible, pero no cierra por completo la puerta a la compra de una propiedad.
En el caso de los residentes no es obligatorio tener dos años de historial de trabajo. Basta con ahorros para el pago inicial y un crédito aceptable. En otras palabras, la residencia legal abre la posibilidad de comprar antes de ese plazo.
En ambos casos la vía posible sería un préstamo convencional. Para ello, el comprador tendría que contar con permiso de trabajo vigente y empleo estable.
El préstamo Federal Housing Administration (FHA) es una hipoteca asegurada por el gobierno estadounidense diseñada para facilitar el acceso a la vivienda. Entre sus ventajas habituales aparecen un pago inicial más bajo, requisitos de crédito más flexibles y condiciones más accesibles que en algunos préstamos convencionales.
Las ayudas para cubrir el down payment suelen estar asociadas a préstamos FHA o a requisitos migratorios específicos. Eso significa que una persona puede estar en condiciones de comprar una vivienda, pero quedar fuera de ciertos programas de asistencia.
Pese a ello, con una entrada de 3% o 5% algunos compradores podrían avanzar mediante financiamiento convencional.
Advertencia para quienes declaran mal los impuestos ante el IRS
Una advertencia que hace una agente inmobiliaria es que muchos trabajadores independientes o personas que cobran con formulario 1099 presentan sus declaraciones de impuestos con ingresos muy bajos para ahorrarse más pagos en impuestos.
Sin embargo, el banco toma como referencia precisamente ese ingreso ante el IRS. Por eso, alguien que factura mucho, pero declara casi todo como gasto, puede aparecer ante el prestamista como una persona con ingresos bajos y su monto de crédito no le alcanzaría para adquirir una propiedad.
Para quienes trabajan con W-2, el proceso se describe como más directo, ya que el ingreso queda mejor documentado. En cambio, para los independientes, inflar gastos o reducir en exceso lo declarado puede convertirse en un obstáculo cuando llega el momento de pedir una hipoteca.
Compra de terrenos agrícolas en Florida
El contenido también aborda la compra de terrenos agrícolas. Si se trata de un lote vacío, sí podría financiarse, pero con exigencias mayores. El banco suele pedir una entrada alta, de entre 30% y 50%, y en algunos casos exige que el monto financiado supere ciertos mínimos.
Si el terreno ya tiene una casa construida y está en una zona elegible, entonces podrían explorarse programas como USDA, que permitirían comprar sin pago inicial, siempre que la propiedad cumpla con las reglas geográficas del programa.
Montos para comprar una casa en Florida
En materia de montos y crédito, el texto subraya que no existe una sola regla para todo el país. En zonas del centro de Florida, entre Tampa y Orlando, la cantidad necesaria para entrar al mercado sería menor que en áreas más caras.
En West Palm Beach, por ejemplo, se menciona un rango de entre 30.000 y 35.000 dólares en el segmento bajo. Sobre el credit score, se indica que para FHA se suele tomar como referencia 620, aunque en ciertos casos se habrían cerrado préstamos con puntajes inferiores si el comprador aporta más dinero y reservas.
Como nivel ideal, se sugieren cifras cercanas a 720. La conclusión general es que cada mercado se comporta distinto: mientras en Kentucky se describe estabilidad, en una zona al norte de Tampa se reporta una caída de alrededor de 8% en el valor de ciertas propiedades durante el último año, un dato que podría abrir oportunidades para algunos compradores.