
Dos cubanos identificados con el mismo nombre, Amaury, de 49 años y 26, fueron detenidos por agentes mexicanos cuando transportaban una pistola calibre 9 mm oculta, junto con un cargador metálico que contenía 10 cartuchos útiles del mismo calibre.
Según medios locales, la detención ocurrió en la ciudad de Mexicali, al norte de México, cuando los sospechosos intentaron eludir un control policial en las inmediaciones de la Plaza Comercial Carranza.
El operativo en la zona se encontraba a cargo de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana del Estado de Baja California Norte (FESC), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional (GN).
Los agentes de seguridad detectaron una camioneta Toyota Matrix, color gris, con placas de Baja California Norte, que salía a gran velocidad del estacionamiento de la plaza. Al notar la presencia de los oficiales, el conductor realizó maniobras evasivas e intentó regresar al estacionamiento sin detenerse, lo que levantó sospechas entre los uniformados.
A pesar de las señales de alto, los ocupantes del vehículo hicieron caso omiso, lo que desencadenó una persecución que terminó cuando la Fuerza Estatal de Reacción Inmediata (FERI) logró interceptar la camioneta dentro del área comercial.
Aunque en la revisión personal no se les encontraron drogas ni otros objetos ilícitos, los oficiales encontraron el arma de fuego en el asiento del copiloto. Ante este hallazgo, las autoridades arrestaron a los dos cubanos por la probable comisión de un delito federal relacionado con la portación ilegal de arma de fuego.
Los detenidos, originarios de Las Tunas, fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), que se encargará de determinar su situación jurídica.
El hecho ha generado preocupación entre las autoridades locales, ya que se suma a una serie de incidentes recientes en los que migrantes de origen cubano han estado involucrados en actividades delictivas mientras se encontraban en situación migratoria irregular o en tránsito hacia la frontera con Estados Unidos.
Por el momento, los dos antillanos permanecen bajo custodia mientras se amplían las investigaciones para determinar el origen del arma y si está vinculada a otros delitos.
La semana pasada, mexicanos realizaron una manifestación en el sur del país para exigir la deportación de migrantes. Durante la protesta, los manifestantes acusaron a los extranjeros de representar una carga social y un riesgo para la seguridad, además de gritar expresiones xenófobas y exigir el arresto de los participantes en una caravana.

