
Cubanos a bordo de una lancha lograron grabar a la flotilla de guerra de Rusia que días antes visitó el puerto de La Habana. El avistamiento ocurrió a unas 22 millas (35 km) de la costa de Miami, cuando los navíos de la nación euroasiática transitaban por aguas internacionales.
En la grabación se observa al buque petrolero Pashin y la fragata Almirante Gorshkov, que, junto con el remolcador de salvamento Nikolai Chiker (SB-131) y el submarino de propulsión nuclear Kazan, estuvieron cinco días anclados en la bahía de la capital cubana.
Según reportó El Nuevo Herald, un funcionario federal declaró que los tres buques de guerra tendrían como próximo destino Venezuela, mientras navegan por la región. El submarino nuclear Kazan, por su parte, inició su viaje de regreso hacia el Atlántico Norte, escoltado por buques de guerra estadounidenses y canadienses, incluidos destructores y guardacostas, mientras navegaba en aguas internacionales frente a la costa de Florida.
Durante la estancia de la escuadra naval en La Habana, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel visitó la fragata y el submarino. Además, decenas de cubanos aprovecharon la oportunidad ofrecida por la Embajada rusa para subir a la fragata.
La presencia de la flotilla rusa en Cuba no pasó desapercibida a nivel internacional, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y las renovadas tensiones entre Rusia y Estados Unidos. Moscú aseguró que no había motivos para que ningún país se preocupara, y destacó que tales ejercicios son una práctica común.
Previamente, el Departamento de Defensa estadounidense afirmó que la presencia del destacamento naval ruso en La Habana no representaba una amenaza directa para la nación norteamericana.
Sin embargo, la Casa Blanca tomó precauciones y desplegó varios buques de guerra, incluidos dos destructores y un Guardacostas, además de un avión de reconocimiento submarino, para monitorear la trayectoria de la flotilla rusa antes de su arribo a la capital cubana.
Mientras los buques rusos se encontraban en la Isla, el navío guerra canadiense HMCS Margaret Brooke llegó al mismo lugar, supuestamente, para dar reconocimiento a la relación bilateral entre Canadá y Cuba.
Sin embargo, ante las críticas por esta parada naval amigable, el gobierno canadiense, dijo a los periodistas a principios de esta semana que Canadá no considera a Cuba un aliado y el propio ministro de defensa, Bill Blair, defendió la visita portuaria como una intención de enviar un mensaje a Rusia. “La presencia es disuasión. Estábamos presentes”, manifestó.