
El gobierno cubano dio más detalles sobre las medidas anunciadas hace algunas semanas que flexibilizan la importación de autos y motocicletas, para paliar la crisis de transporte que se vive en la Isla.
Los ciudadanos podrán adquirir y entrar por la Aduana de Cuba vehículos eléctricos, de combustión y triciclos híbridos. Eduardo Rodríguez Dávila, ministro del Transporte, presentó los detalles de esta actualización durante su participación en el programa Mesa Redonda, donde explicó las modificaciones que se implementarán en los próximos meses.
Las leyes todavía no están activas: “El propósito que tenemos es de que todas esas normas jurídicas estén listas antes de que concluya el mes de octubre”, indicó el ministro.
Flexibilización en la importación de vehículos
Una de las principales novedades es que se permitirá la importación de autos de combustión y triciclos híbridos bajo el pago de aranceles en divisas convertibles. Hasta ahora, la importación estaba limitada principalmente a motocicletas eléctricas y remolques ligeros. Además, los colaboradores cubanos en el extranjero podrán importar un automóvil económico tras cumplir dos años de misión, reduciendo el plazo anterior de tres años.
Rodríguez Dávila subrayó que la nueva política persigue aprovechar todas las oportunidades para mejorar la movilidad en un contexto de limitaciones del transporte público. La antigüedad máxima permitida para los vehículos será de diez años desde la fecha de fabricación, lo que favorecerá la adquisición de carros más modernos y menos contaminantes. “Esta política trae como objetivo aprovechar todas las oportunidades posibles que hay para mejorar la movilidad de las personas”, destacó.
Ejemplo de costos de importación de un auto
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva política es la estructura de precios para la importación de vehículos en Cuba. Por ejemplo, un auto rural de gama media tendría los siguientes costos:
- Precio del proveedor puesto en Cuba (incluye flete y seguro): 10.000 USD
- Gastos de importación (aranceles, servicio aduana, manipulación y traslado): 600 USD
- Tasa de margen comercial (hasta 20%): 2.120 USD
- Precio de venta de comercializadora: 12.720 USD
- Impuesto especial por segmento (25%): 3.180 USD
Con todo esto, el total a pagar por el comprador sería de 15.900 USD. Estos valores sirven de referencia para los precios de los vehículos de combustión, con ajustes adicionales según el tipo de medio de transporte. Además, se reorganizan los tributos para incentivar el uso de energías renovables, beneficiando a los autos eléctricos con impuestos más bajos, mientras que los carros de lujo afrontarán mayores cargas tributarias.
Otra modificación significativa es la eliminación de las diferencias de precios entre personas naturales y jurídicas, medida que en la práctica pone fin a la dependencia de las Micro, Pequeñas y Medianas empresas (Mipymes) para la compra de vehículos. “Se elimina esa diferencia de precios entre personas naturales y jurídicas, por lo tanto, nadie tendrá que acudir a una Mipyme para comprar un carro”, explicó Rodríguez.
Los impuestos especiales benefician a los autos eléctricos y colectivos, promoviendo una mayor adopción de estos vehículos en la Isla. “El objetivo de estos impuestos es que tengan ventaja los vehículos eléctricos y colectivos sobre los de combustión y autos de lujo”, añadió el funcionario.
Vehículos de renta y modernización del parque vehicular
Una nueva oportunidad para los cubanos será la posibilidad de adquirir vehículos de renta que se declaren en baja técnica. Estos autos podrán ser comprados por quienes estén dispuestos a restaurarlos, a través de un portal web que gestionará la asignación. Esta medida busca optimizar el uso de recursos, dándole una segunda vida a vehículos que de otro modo serían descartados.
Pese a las novedades, el ministro admitió que la actualización de la política no resolverá completamente los problemas de transporte en Cuba. Sin embargo, los fondos recaudados por los tributos serán destinados a mejorar la infraestructura vial y del transporte público. “Estamos tratando de acercar todo lo relacionado con la comercialización de vehículos en Cuba a lo que generalmente ocurre en cualquier otro país”, enfatizó.
El gobierno cubano continuará ajustando las políticas relacionadas con la importación y comercialización de vehículos, basándose en las sugerencias y preocupaciones de la población. Esta actualización es un paso más hacia la modernización del parque automotor en el país, en un esfuerzo por equilibrar las necesidades de movilidad con las limitaciones económicas y ambientales.