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De la angustia a la felicidad: familias de balseros cubanos hablan tras su rescate en México

Madre de una de las jóvenes rescatadas.
Solo horas antes, la mujer había compartido un video en el que mostraba lo desesperada que se sentía. (Captura de pantalla © Sol Chango-Facebook)

Una madre cubana identificada en redes como “Sol Chango” confirmó este jueves el rescate de su hija Naomi Álvarez Ramírez, quien permaneció nueve días desaparecida en aguas mexicanas junto a otros 18 migrantes que viajaban en una embarcación desde Cuba hacia México.

La mujer pasó de pedir ayuda llorando a expresar alivio y agradecimiento tras conocer que la joven había sido localizada con vida por autoridades mexicanas.

Horas antes del rescate, Sol Chango había publicado un video en redes sociales donde describía la angustia que atravesaba desde la última comunicación con su hija. “Me siento destrozada, me siento desplomada. Es una angustia, es una pesadilla que estoy viviendo”, afirmó mientras pedía apoyo para encontrarla.

Tras recibir la noticia, la madre compartió un nuevo mensaje en el grupo de Facebook donde había solicitado ayuda. “Estoy feliz, muy feliz y agradecida”, escribió.

Madre agradeció la búsqueda de autoridades y ciudadanos

En su publicación, Sol Chango reconoció la labor de la Marina mexicana y de las personas que difundieron la desaparición de la embarcación para mantener activa la búsqueda.

“Gracias al gobierno mexicano, gracias a la marina mexicana, muy agradecida estoy. Gracias también a todas las personas del mundo entero, amistades, familiares queridos, a mi gente de Facebook”, expresó.

La mujer se mostró feliz de saber que su hija estaba a salvo. (Captura de pantalla © Sol Chango-Facebook)

La mujer también mencionó a periodistas y medios que compartieron información sobre el caso. “Gracias a los reporteros de todas las noticias que aportaron mucho de mi información para saber de mi hija. En fin, agradecida estoy porque de una forma o otra contribuyeron al rescate de mi bella hija, de mi niña”, añadió.

La embarcación había salido el 11 de agosto desde la zona de Cuyo, en Pinar del Río, con rumbo a México. A bordo viajaban 12 adultos y siete menores de edad. La última comunicación entre Naomi y su madre ocurrió ese mismo día a las 4:22 de la tarde.

Padre de gemelos también reaccionó a la noticia

De igual manera, el ciudadano Leobel, padre de un par de gemelos que formaba parte de los 19 balseros cubanos desaparecidos, mostró su alivio tras enterarse del rescate. En días anteriores, el hombre también había acudido a redes sociales para solicitar ayuda, pues llevaba días sin saber del bote.

“Estoy contento. Lo único que quiero es ver a mis hijos”, indicó al periodista Mario Vallejo poco después de recibir las buenas noticias.

La embarcación sufrió problemas durante la travesía

Antes del rescate, Sol Chango alertó sobre la falta de alimentos y agua que podía enfrentar el grupo. “Me preocupa mucho porque el alimento que ella llevaba era solo para pocos días nada más. Ojalá que los que estén allí hayan compartido un pedacito, un poquito de agua para mi hija, porque no quiero que muera de deshidratación mi hija, no quiero”.

La mujer también cuestionó la rapidez del operativo de búsqueda y pidió a las autoridades mexicanas ampliar los esfuerzos. “Veo muy lenta esa búsqueda, que busquen en las costas, que busquen en todas partes. Se lo suplico a ese gobierno de México, se lo suplico como madre desesperada que estoy”.

La Secretaría de Marina de México localizó la lancha cerca de la jurisdicción de la Novena Zona Naval, en Yucatán. Una fuente de la institución confirmó a la agencia AFP: “Ya recuperaron a los cubanos. Van camino al Mando Naval”.

Entre los rescatados estaban los gemelos Leosdel y Leosniel, de dos años, quienes viajaban junto a su madre Yusimy Garrobo Leiva. Su padre, Leobel, residente en México, había relatado la desesperación durante los días de incertidumbre: “Ni dormir ni comer, lo único que yo estoy tomando es refresco, más nada. Duermo con el teléfono ahí en la cama”.

El motor de la embarcación presentó fallas durante el viaje y un derrame de combustible complicó la travesía, obligando al grupo a intentar avanzar con ayuda del viento.

El rescate ocurrió pocos días después de la muerte de dos jóvenes balseros cubanos en aguas de Sandino, Pinar del Río. Leodannis Sánchez, de 17 años, y Osmaikel, de 19, fallecieron cuando la embarcación en la que intentaban llegar a Cancún naufragó.

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