
La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar afirmó que la dictadura castrista va a terminar acabando este año. El colapso sería acelerado por la administración de Donald Trump y para eso confía en el trabajo del secretario de Estado, Marco Rubio.
En entrevista con el periodista Mario Pentón, advirtió que la preocupación no es cuándo va a caer la dictadura, pues eso inevitablemente va a suceder, sino que el tema central es la transición posterior en la Isla.
Sostuvo que Miguel Díaz-Canel no representa el núcleo real del sistema y resumió esa idea con una frase tajante: “Díaz-Canel no es nada. Díaz-Canel es una figure head, es una figura decorativa del régimen”.
A partir de esa lectura, insistió en que el problema central está en la estructura que sostiene al castrismo y no en una sola figura. Su pronóstico político quedó resumido en dos expresiones. La primera fue: “En eso estamos este año”. La segunda, todavía más categórica, fue: “¿Cómo se van? Porque se van a ir”.
Con esas palabras, Salazar dejó ver que considera posible un desenlace acelerado para el régimen cubano durante 2026. Sin embargo, en su exposición no se concentró tanto en explicar las causas inmediatas de esa eventual caída como en subrayar la complejidad del escenario posterior.
La congresista insistió en que el debate no puede agotarse en la salida del sistema comunista. “No es salir del régimen, es que es lo que viene después”, afirmó.
Desde su perspectiva, el castrismo no solo habría destruido la economía y las instituciones, sino también la capacidad cívica de la sociedad para asumir una transición democrática.
Por eso sostuvo: “Nosotros los cubanos no nos sabemos gobernar. Los cubanos de la Isla no saben lo que es la democracia, las leyes, una primaria, qué es lo que es una elección, qué es lo que es un partido político”.
En esa misma línea, Salazar planteó que el daño causado por décadas de control totalitario va más allá del plano político. Aseguró que a los cubanos “les robaron no solamente el conocer a Dios y el tener una vida interna, sino también le robaron la posibilidad de ser ciudadanos y tener de cívica”.
“Eso es lo que yo más pienso en qué es lo que va a pasar ahora. ¿Cómo va a ser esa transición?”, dijo. Acto seguido describió el panorama material que, a su juicio, dejaría el régimen: “Ahí no hay electricidad, ahí no hay agua. Ahí no hay comida, no hay hospitales, no hay nada. Todo eso hay que reconstruirlo”.
Aun así, Salazar marcó una diferencia entre reconstruir la infraestructura del país y recomponer el tejido humano. En su criterio, lo material podría rehacerse con mayor rapidez que la dimensión interior de la sociedad.
“La parte más difícil es esa, la interna”, afirmó. Luego precisó cuál es el aspecto que más le preocupa: “La espiritual y la emocional son las que a mí me interesan”.
La representante del distrito 27 endureció además el tono contra la cúpula gobernante al definir a sus integrantes como “sátrapas bandidos” y “moralmente despreciables”, al considerar que privaron al pueblo de herramientas básicas para vivir en libertad y ejercer ciudadanía.
Para pensar esa etapa, la congresista dijo que los cubanos deberían estudiar experiencias comparadas. Mencionó de forma expresa “el de Suráfrica, el de España, el de la Unión Soviética” como referencias posibles para imaginar la salida del comunismo y la reorganización nacional.
Aunque no expuso un plan cerrado ni una hoja de ruta detallada, dejó clara una idea: el exilio y quienes siguen de cerca la realidad cubana deberían comenzar desde ahora la discusión sobre la arquitectura política y social de una futura transición.
Salazar extendió ese análisis a Venezuela y habló con el mismo tono de certeza. Dijo no tener “ninguna duda” sobre la dirección que debería tomar ese país sudamericano y vinculó ese proceso a una secuencia que atribuyó a Marco Rubio: “primero restaurar, estabilizar y la transición”.
Según su lectura, Venezuela ya estaría cruzando esa etapa. “Ya se está estabilizando, ahora viene la transición”, aseguró, al presentar el caso venezolano como un proceso que avanza hacia una salida donde eventualmente se den elecciones libre y democráticas.
VA a ser muy muy dificil de salir ese govierno de Cuba