
El 21 de junio de 2025, se hizo pública una trágica noticia para el béisbol cubano y, en particular, para la familia de Luis Giraldo Casanova, conocido como “El Señor Pelotero”. Su hija, Sania Casanova, falleció a los 41 años a causa de una larga y penosa enfermedad.
De acuerdo con el perfil de Facebook de Jacinto Carcedo Pérez, amigo cercano de la familia, Sania falleció a las 7:30 a.m. del sábado en el Hospital Provincial Abel Santamaría, después de una prolongada lucha contra el cáncer que fue debilitando su salud.
La noticia dejó a familiares y seguidores profundamente consternados. Sania Casanova, madre del joven prospecto de béisbol Lázaro Páez Casanova, quien ha tenido experiencia en dos Series Nacionales, fue una presencia habitual en los estadios, siempre apoyando a su hijo.
Luis Giraldo Casanova, considerado uno de los más grandes peloteros de la historia de Cuba, ha enfrentado también dificultades en su vida personal. A pesar de haber tenido problemas de salud en el pasado, logró recuperarse.
Sin embargo, la pérdida de su hija constituye un golpe devastador para él y su familia. Además, la familia Casanova atraviesa por varios momentos de dificultad, incluyendo el castigo que sufrió Erly Casanova por parte de la Federación Cubana de Béisbol. Dicha entidad estatal lo acusa de concretar un acuerdo por su cuenta con un club profesional en el extranjero.
Luis Giraldo Casanova, nacido el 5 de diciembre de 1956 en el Central Orozco, Pinar del Río, es uno de los peloteros más emblemáticos de la historia del béisbol cubano. Fue apodado el “Señor Pelotero” por el periodista Juan Antonio Salamanca, por su dedicación, disciplina y amor por el béisbol,
Casanova destacó por su extraordinaria técnica de bateo, su consistencia y su capacidad para desempeñarse en varias posiciones, aunque se destacó principalmente en el jardín derecho, donde se ganó el respeto de los aficionados y expertos por su fildeo preciso y su potente brazo.
A pesar de su inicio como receptor, Casanova se adaptó rápidamente al jardín derecho, bajo la dirección del mánager José Alpízar. Su carrera en las Series Nacionales comenzó en 1974, pero fue en 1978 cuando realmente dejó su huella al ser parte fundamental del equipo Vegueros, con quienes ganó múltiples campeonatos.
Su habilidad para conectar jonrones y su impresionante promedio de bateo lo posicionaron como uno de los mejores bateadores de su época, con una marca de .322 de por vida.
El pinareño también brilló a nivel internacional, participando en seis Copas Intercontinentales, seis Mundiales y dos Juegos Panamericanos. Fue un jugador clave en la selección nacional de Cuba durante 14 años, alcanzando logros como la triple corona en la Copa Intercontinental de 1981. Su retiro, en 1991, fue polémico, tras una serie de decisiones que consideró injustas.

