
A lo largo de más de 66 años, el régimen castrista no ha respetado la propiedad privada. El último incidente de este tipo ocurrió en el municipio de Guisa, de la oriental provincia de Granma. La policía local decomisó toneladas de plátano maduro a un productor privado, según se informa desde el perfil de Facebook Entérate con Aytana Alama, asociado al Ministerio del Interior (Minint).
“Esta vez me envían imagen de ocupación de toneladas de plátano maduro en Guisa, las cuales pretendían trasladar hasta Bayamo en un camión particular, para la venta ilegal en precios alterados por parte de los carretilleros”, refiere el aviso.
Según la oficialidad, el procedimiento a seguir es enviar el producto hasta la ineficiente empresa estatal Acopio “para la comercialización legal en precios más bajos a la población bayamesa”.
Sin embargo, la población cubana duda de eso. En redes sociales se han generado críticas inmediatas, donde varios cubanos han calificado el decomiso como un “abuso” y han expresado su preocupación por las dificultades que enfrentan los campesinos para vender sus productos a precios donde obtengan ganancias justas por su trabajo.
Muchos cubanos han señalado que, lejos de ser una medida de control en beneficio del pueblo, este tipo de acciones afectan directamente a los productores rurales, quienes se enfrentan a elevados costos de producción.
Entre los críticos se encuentran Liborio Solitario, quien destacó que los campesinos deben comprar petróleo y pagar costosos alquileres de maquinaria agrícola para cultivar los plátanos, lo que hace que la venta a precios legales sea inviable para ellos.
Por su parte, Ecnop Cel y Osvanni Machado Pérez argumentaron que, en lugar de decomisar productos, las autoridades deberían permitir que los campesinos vendan directamente a los consumidores, lo que podría bajar los precios y mejorar el abastecimiento.
Otros usuarios de las redes, como Alfredo Aguilar y Osmar Leyva, criticaron la falta de apoyo del gobierno a los agricultores, quienes se ven obligados a recurrir a la venta “ilegal” para sobrevivir.
El decomiso llega unas semanas después de las declaraciones de la ministra del Comercio Interior (Mincin), Betsy Díaz, celebrara la iniciativa de las provincias orientales de hacer croquetas de plátanos con caldo base de pescado.
Uno de los puntos más repetidos en las críticas es la ineficiencia de Acopio, el sistema encargado de la distribución de productos agrícolas en Cuba. Varias personas han señalado que, tras el decomiso, los plátanos y otros productos terminan en Acopio, pero a menudo no llegan a los mercados o, en el mejor de los casos, se pudren debido a la falta de transporte adecuado.
El gobierno cubano ha implementado políticas de precios topados para controlar la inflación y hacer frente a la escasez de productos básicos. Sin embargo, según los economistas, la ampliación de estas medidas resulta contraproducente. Al establecer precios máximos, se distorsionan los incentivos para los productores y comerciantes, lo que genera más escasez, ya que los proveedores no reciben la compensación adecuada por su trabajo.
Además, esta intervención estatal limita la competencia en el mercado, reduciendo la calidad de los productos y afectando el abastecimiento. En lugar de estabilizar la economía, las políticas de precios topados pueden agravar aún más la crisis de desabastecimiento en Cuba.
ESTOS PALTAN OS CASI SIEMPRE TERMINAN EN LAS CASAS DE LOS DIRIGENTES QUE NO PAGAN NADA DE ESO, ASI PASA CON LA CARNE DE COCHINO, ARROZ Y OTROS ENSERESY NALIMENTOS QUE A ELLOS LE LLEGAN MUY GRATIS Y ASI PASARA CON PARTE DE LA AYUDA A LOS DAMNIFICADOS DEL CICLON