
El Gobierno cubano presentó una guía familiar de la Defensa Civil con instrucciones para la población ante una eventual agresión militar, según divulgó el vocero oficialista Oliver Zamora Oria, corresponsal de Russia Today en La Habana.
El material fue difundido en medio de una narrativa de conflicto bélico inminente con Estados Unidos y busca preparar a la población para tomar medidas ante un escenario de guerra.
La guía fue elaborada por el Estado Mayor de la Defensa Civil y está dirigida, principalmente, a niños, mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con discapacidad y otros grupos que permanecerían fuera de tareas militares.
El documento apela a la experiencia acumulada por la población cubana ante desastres naturales como ciclones e inundaciones, aunque ahora traslada ese esquema de preparación al escenario de una posible guerra.
Según la propaganda comunista, el objetivo es proteger la soberanía nacional, aunque ello cueste vidas.
De acuerdo con el reporte de Zamora Oria, cada familia tiene la responsabilidad de organizar la protección de sus miembros, mascotas, animales de crianza y medios económicos.
También insiste en que la población debe conocer las orientaciones de los consejos de defensa en su zona y obedecer las recomendaciones emitidas por las autoridades territoriales. El lenguaje del documento refuerza la disciplina como eje central de la respuesta civil ante una emergencia.
Entre las recomendaciones aparece la preparación de una mochila con artículos básicos como comida y medicamentos, algo que no hay en Cuba.
La lista incluye alimentos no perecederos y listos para consumir, agua potable, medicinas, una radio de baterías, documentos de identificación, linternas, velas, fósforos y juguetes. La referencia a “las posibilidades” de cada familia reconoce, de forma indirecta, las limitaciones materiales que atraviesa la población cubana.
En caso de alerta aérea, la instrucción de la Defensa Civil es dirigirse, cuando sea posible, a sitios considerados seguros. El documento menciona sótanos, semisótanos, túneles y zanjas profundas.
La población debe permanecer en esos lugares hasta que cese la alarma. También se advierte que no debe tocarse ningún objeto sospechoso, una medida orientada a reducir riesgos adicionales durante una situación de ataque.
Si no hubiera tiempo para llegar a un refugio, las autoridades recomiendan evitar espacios abiertos como calles o plazas y buscar cualquier sitio que ofrezca protección.
En último caso, la persona debe tenderse boca abajo, protegerse la cabeza y abrir la boca para mitigar los efectos de una onda expansiva. Estas instrucciones forman parte del tono de emergencia que el aparato oficial ha colocado en el centro del mensaje público.
La guía también dedica un apartado a los primeros auxilios. Recomienda tener un botiquín básico con agua potable, analgésicos, antihistamínicos, antisépticos, apósitos, guantes desechables, vendas, termómetro, tijeras, pomadas para quemaduras, mascarillas y telas para improvisar vendajes.
En casos de hemorragia, la prioridad señalada es detener o contener el sangrado. Si la lesión está en el tronco, se recomienda presionar con firmeza la zona afectada usando un paño limpio.
Si la herida está en una extremidad, la guía sugiere aplicar un torniquete. Sobre las fracturas, advierte que no deben usarse ungüentos analgésicos ni intentarse devolver el hueso a su posición.