
Una cubana, identificada en redes sociales como @ely_china, relató en un video viral de TikTok cómo sufrió lo que describe como un trabajo de brujería durante su visita a Cuba.
Según comentó, el amarre fue tan fuerte que casi le costó la vida y la hizo perder su vuelo de regreso a Estados Unidos. En su testimonio, la joven de 30 años explicó que comenzó a sentirse gravemente mal y que su cuerpo rechazaba cualquier alimento o bebida que intentaba ingerir.
“Yo tomaba refresquito y juguito, pero apenas me ponía algo en la boca, tenía que soltarlo obligatoriamente”, narró en el video, dejando ver la gravedad de su situación.
Tras varios intentos de tratamiento médico, la cubana acudió a un hospital donde le administraron sueros de gravinol, medicamento utilizado para tratar náuseas. Sin embargo, algunos de los presentes sugirieron que el suero podría haber sido solo agua, debido a la escasez de medicamentos en Cuba.
No obstante, ella descartó esa teoría, asegurando que se trataba de gravinol “porque era resuelto”, lo que indicaría que el medicamento había sido conseguido de manera informal, reflejando la carencia de recursos médicos en el país.
A pesar de los esfuerzos médicos, los síntomas no mejoraron, lo que llevó a la cubana a perder su vuelo y recurrir a un practicante de religiones afrocubanas. En ese momento, el “palero” con el que tuvo contacto le confirmó que estaba bajo el efecto de un trabajo de brujería.
La joven aclaró que no estaba segura de si era un palero o un santero quien la atendió, por lo que aprovechó la ocasión para pedir a sus seguidores que le explicaran la diferencia entre ambas prácticas religiosas.
El relato de @ely_china expone la profunda influencia de las creencias religiosas afrocubanas, como el Palo Monte y la Santería, que siguen siendo una parte importante de la cultura en la Isla.
Estas prácticas han cobrado mayor visibilidad a través de plataformas como TikTok, donde los usuarios comparten experiencias y testimonios sobre su conexión con estas tradiciones.

A lo largo de los años, estas creencias se han integrado a la vida diaria de los cubanos y se han convertido en una herramienta más para gestionar situaciones personales, desde problemas de salud hasta deseos de prosperidad.
Las creencias en la “brujería” o religiosidad popular en Cuba se originan principalmente del sincretismo religioso. Durante la época colonial, millones de personas fueron traídas a la fuerza desde África, y para poder practicar sus creencias, las ocultaron tras los nombres de santos católicos.
Así nacieron la Regla de Ocha (Santería) y el Palo Monte. Además, se sumaron influencias del espiritismo europeo y las creencias de los aborígenes locales, creando un sistema único en el mundo.
Estas religiones no solo tienen una función espiritual, sino también social. Los cubanos recurren a ellas para resolver conflictos personales, protegerse de “malas vibras” y mejorar su situación económica.
Los rituales, que a menudo implican el uso de hierbas, piedras y agua, son vistos como una forma de canalizar la energía o “aché” de la naturaleza para obtener beneficios tangibles.
Desde una perspectiva científica, no existen pruebas que demuestren que los rituales puedan alterar las leyes de la física o del azar. Sin embargo, las ciencias sociales, como la antropología y la psicología, ofrecen explicaciones que respaldan la persistencia de estas creencias.
El efecto placebo, por ejemplo, sugiere que la fe en un ritual puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional de las personas. Además, estas prácticas crean un sentido de pertenencia, funcionando como una red de apoyo comunitario y un vínculo cultural con las tradiciones ancestrales.


Ninguna estupidez, en Cuba la brujería santería exportada de los esclavos africanos es muy fuerte y cada dia aumenta en ntra pobre isla afamada destruida oprimida del comunismo
dios mio que estupides
Si conocieran a Dios no pasaria eso nada ocurre en contra de un ungido de Dios el es un Dios vivo y si se arrepintieran de esas cosas utilizadas por Satanas les fuera mejor para toda Cuba arrepintanse que Dios viene pronto