
Una familia de La Habana denunció una presunta estafa, malos tratos e irregularidades durante los trámites funerarios de un familiar fallecido en el municipio Arroyo Naranjo.
El caso salió a la luz tras una publicación de la página Cuba Denuncia, que compartió el testimonio de los afectados. Según se precisó, los hechos ocurrieron después de la muerte del hombre, registrada en la madrugada del lunes.
Los denunciantes aseguran que pagaron 30.000 pesos por una cremación que, según afirman, nunca quedó registrada, por lo que solicitaron una investigación para esclarecer lo ocurrido.
De acuerdo con el relato, el fallecido padecía una enfermedad cerebral que lo mantuvo postrado durante un largo período. Este largo período fue bajo el cuidado de uno de sus hermanos.
Tras confirmarse el deceso, la familia inició las gestiones para el traslado del cuerpo. El servicio funerario acudió al lugar. Después, trasladó al difunto hasta la Funeraria Mauline, ubicada en Arroyo Naranjo.
Los familiares explicaron que ninguno de ellos pudo acompañar el traslado. Una vez en la instalación, sostienen que comenzaron los inconvenientes.
De acuerdo con su versión, una trabajadora identificada como coordinadora del centro los recibió con expresiones ofensivas relacionadas con el estado físico del fallecido. Por lo tanto, esta situación incrementó el impacto emocional del momento.
Familia asegura que pagó 30.000 pesos por una cremación sin registro
La denuncia indica que los empleados les informaron sobre dos alternativas para el sepelio. La primera consistía en una cremación con un costo de 30.000 pesos. La segunda ofrecía un entierro al día siguiente por 10.000 pesos.
Los familiares señalaron que la avanzada edad de varios parientes dificultaba la organización inmediata de un entierro. Por ello reunieron el dinero requerido para la cremación. Después del pago, recibieron un número telefónico para coordinar la entrega de las cenizas.
Sin embargo, afirman que nadie respondió las llamadas. Ante esa situación, acudieron directamente al crematorio. Según su testimonio, allí les informaron que no existía constancia del supuesto pago realizado. Además, no había constancia de una cremación asociada al fallecido.
La familia sostiene que el dinero nunca llegó al destino correspondiente. Por esta razón, pidió a las autoridades que investigaran el caso para determinar responsabilidades. También desean evitar que otras personas enfrenten circunstancias similares durante el duelo.
“Lo único que quiero es justicia. Que las personas conozcan sus derechos para que esto no vuelva a pasar”, declaró la denunciante en el testimonio difundido por Cuba Denuncia.
La plataforma aclaró que no pudo verificar de forma independiente las acusaciones. Igualmente, señaló que mantiene abierta la posibilidad de publicar la versión de la administración de la Funeraria Mauline y de las autoridades competentes.
La denuncia provoca indignación entre los cubanos en redes sociales
La publicación generó numerosas reacciones de internautas, quienes vincularon este caso con el deterioro de los servicios públicos y el aumento de las dificultades que enfrentan las familias cubanas.
Patricia Concepción escribió: “Este país está así Dios mío hasta cuándo, hasta después de muerto hay que pagar”.
Por su parte, Iraida Muñiz expresó: “Qué falta de respeto tan grande, ya no se puede ni bien morir. Ahorita vamos a enterrar a nuestros familiares en los patios de las casas o en el medio del monte. ¿Y el que no tenga dinero? Esto no hay quien lo arregle”.
Otra usuaria, María Caridad Toledo, manifestó su indignación con estas palabras: “A dónde hemos llegado y lo bueno de todo esto es que somos nosotros mismos los que nos estamos comiendo vivos, qué horror Dios”.
Hasta el momento, las autoridades cubanas y la administración de la Funeraria Mauline no han emitido una respuesta pública sobre esta denuncia.