
En Florida, cientos de animales domésticos han sido entregados a refugios de animales tras ser abandonados por sus dueños, quienes en su condición de migrantes irregulares han sido deportados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o forzados a salir de forma voluntaria del estado.
Las estrictas políticas migratorias del presidente Donald Trump, que contemplan deportaciones masivas, también traen como consecuencias afectaciones a las mascotas. Este fenómeno, hasta ahora poco reconocido, fue reportado ampliamente por el diario local Miami News Times.
Uno de los casos más relevantes es el de Nino, un perro de siete años de edad, que en 2023 fue adoptado de la Humane Society of Broward County. Sin embargo, en junio pasado fue devuelto al refugio acompañado de una simple nota que decía: “familia deportada”.
Esta es solo una de las numerosas historias que han ocurrido en el sur de Florida, donde los refugios de animales están siendo saturados por el aumento de animales entregados debido a la deportación de sus propietarios.
Cherie Wachter, portavoz de la Humane Society of Broward County, confirma que al menos cuatro perros y un gato fueron entregados al refugio en el último mes por la misma razón: deportación de los dueños. Uno de los casos más destacados es el de Bruce, un pitbull de cinco años cuyo dueño fue deportado y, aunque la esposa de este intentó cuidar de Bruce, la aerolínea se negó a transportarlo.
El refugio de Broward no es el único afectado. En Palm Beach County, la directora de Animal Care and Control, Janet Steele, señala que al menos 19 animales han sido entregados en lo que va del año debido a la deportación de sus propietarios.
Los refugios de la región están enfrentando una crisis de sobrepoblación debido a la creciente entrega de animales, sumada a la falta de recursos y espacio. Miami-Dade County Animal Services, por ejemplo, ha estado lidiando con la saturación de sus instalaciones, donde el refugio de Doral, con capacidad para 350 perros, ha tenido que alojar a casi 600.
La portavoz, Mylena González, reconoce que este “colapso de la población” ha dificultado el cuidado adecuado de los animales y ha aumentado los riesgos para su salud. En este contexto, los refugios de la región dependen de la ayuda de adoptantes y organizaciones de rescate para aliviar la presión.
A pesar de la difícil situación, varios grupos de rescate, como Lady Luck Animal Rescue, han logrado encontrar hogares temporales para algunos de los animales. Zuri, una perra pastor alemán de cinco años, fue uno de los casos rescatados, encontrando un hogar provisional rápidamente gracias al esfuerzo de estos voluntarios. Sin embargo, muchos otros animales, como los gatos Milady y Vader, continúan esperando un hogar definitivo.