
El músico cubano Descemer Bueno protagonizó un emotivo reencuentro con su madre, Mercedes Martínez, quien padece Alzheimer y permanece encamada, durante una visita realizada a República Dominicana, país donde ambos lograron coincidir tras varios años de separación.
El cantautor difundió el momento en redes sociales a inicios de esta semana, a través de un video familiar que muestra la presentación del nieto ante su abuela. “Mira a tu nieto, te lo traje”, se le escucha decir mientras sostiene al niño junto a la cama. La escena generó amplia repercusión entre seguidores dentro y fuera de la Isla.
Las imágenes superaron las 200 mil reproducciones en Facebook en pocas horas y provocaron una cadena de mensajes de apoyo. Decenas de usuarios destacaron el gesto del artista y se identificaron con la experiencia de cuidar a un pariente con deterioro cognitivo.
Otros agradecieron que hiciera público un proceso que muchas familias atraviesan en silencio: la pérdida gradual de la memoria mientras persiste el vínculo afectivo. Bueno explicó que, por razones de seguridad, no puede viajar a Cuba y por eso trasladó a su madre a territorio dominicano, donde ha conseguido verla en los últimos años.
Según declaró, gestionó sin éxito un parole humanitario ante el Gobierno de Estados Unidos para que estuviera junto a él. La solicitud, argumentó, se sustentaba en el delicado estado de salud de Martínez. La negativa marcó un nuevo obstáculo en un proceso que, asegura, lleva más de dos años.
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El cantautor también expresó inconformidad con el manejo de ese programa migratorio. Señaló que ha visto aprobar casos de personas vinculadas al oficialismo cubano mientras otras solicitudes, incluidas las de figuras críticas, no avanzan.
“Tuvimos que conformarnos con el olvido”, afirmó en un video previo grabado junto a su madre. Sus declaraciones reavivaron el debate entre la diáspora sobre los criterios de selección y la transparencia de esos permisos.
Durante la estancia en República Dominicana, el intérprete de Bailando agradeció a ese país por facilitar el reencuentro. En sus palabras, encontró allí condiciones para atender a su madre lejos de las carencias materiales que, según sostiene, afectan a muchas familias en la Isla.
El músico recordó que pasaron cuatro años y ocho meses sin verse, periodo que describió como una carga personal difícil de sobrellevar. Su historia conecta con la realidad de miles de cubanos separados por fronteras, trámites migratorios y limitaciones políticas.

