
La jefa de la misión médica cubana en Guyana desertó y viajó a Brasil, según informó este miércoles el periodista independiente José Luis Tan Estrada en sus redes sociales.
El hecho habría ocurrido luego de que la mujer supiera que las autoridades cubanas planeaban sancionarla y enviarla de regreso a la Isla, tras un supuesto “descalabro” en la estructura de la misión.
De acuerdo con Tan Estrada, varias fuentes confirmaron la fuga de la funcionaria, cuyo nombre no fue revelado, así como la reacción del régimen cubano ante su decisión. Incluso entre los comentarios al post, una trabajadora de la salud afirmó que la información de Tan Estrada era cierta, pues al entrar a la guardia médica ya se había dado a conocer el hecho.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido declaraciones sobre la supuesta deserción ni sobre el estado actual de la misión en Guyana. Tampoco se ha confirmado si se iniciará una investigación interna o si habrá reemplazos inmediatos en la jefatura.
La deserción ocurre en medio de un contexto de creciente descontento dentro de las misiones médicas cubanas en el extranjero, donde los profesionales denuncian bajos salarios, control estricto y vigilancia política. En los últimos años, decenas de médicos han abandonado sus puestos durante misiones oficiales para solicitar refugio en otros países.
La publicación del periodista generó múltiples reacciones entre los usuarios en redes sociales, muchos de los cuales compartieron experiencias similares. Una persona comentó que una amiga doctora en Venezuela “tuvo que desertar también porque la querían sancionar por culpa de su exnovio”, quien había escapado previamente.
Otra respuesta destacó el descontento general dentro del sistema de misiones médicas, describiendo la situación como un reflejo del colapso interno del régimen cubano: “El árbol se desgaja, el barco hace agua y el techo de la tiranía está podrido”, escribió un usuario.
Las opiniones coincidieron en que la fuga de la jefa médica podría ser un síntoma de una crisis mayor en el programa de colaboración internacional, uno de los pilares de la diplomacia cubana desde hace décadas.
Las misiones médicas han sido señaladas por organismos internacionales como mecanismos de explotación laboral. Diversos informes denuncian que el Estado cubano retiene hasta el 90% de los salarios que pagan los países receptores, dejando a los profesionales con ingresos mínimos y restringiendo su libertad de movimiento.
Guyana es uno de los destinos donde Cuba mantiene una presencia sanitaria significativa. Los médicos cubanos participan en hospitales públicos y programas rurales, en un esquema coordinado por el Ministerio de Salud Pública de Cuba y supervisado por el Partido Comunista.