
El Monte Everest vive una transformación debido al calentamiento global. En medio de este deshielo, han comenzado a aparecer cuerpos de alpinistas que murieron en la travesía hacia la cima o mientras volvían de ella, además de ropa y equipos que durante varios años permanecieron congelados.
Según la BBC, los alpinistas se han llevado tremenda sorpresa al ver manos ennegrecidas entre la nieve o botas pertenecientes a cadáveres, que durante el paso de los años no han podido ser rescatados y se quedan como testimonio de una misión fallida.
Ante este panorama, el Ejército de Nepal ha comenzado a intervenir para recuperar los cuerpos, aunque no todos son rescatables. Algunos están demasiado entrelazados con el paisaje o son muy frágiles para ser movidos.
En medio de la creciente presión internacional, el país enfrenta la necesidad urgente de abordar tanto la recuperación de restos humanos como la acumulación de desechos en la montaña.
El Everest, además de ser un cementerio de almas, es también un depósito de basura, donde se encuentran acumuladas grandes cantidades de botellas de oxígeno, cuerdas rotas y restos plásticos. Un guía local describió a la montaña como una casa que, después de una fiesta de setenta años, quedó llena de restos, pero sin los invitados que alguna vez estuvieron allí.
Respecto a los cadáveres, algunos se han vuelto parte de la ruta hacia la cima. Uno de los cuerpos más reconocidos es el de un escalador apodado “Botas Verdes”, debido a sus distintivas botas. Desde que en 1996 su cuerpo fue hallado recostado en una pequeña cueva de piedra a lo largo de la ruta noreste y, para muchos, pasar junto a él significaba haber alcanzado la mitad del camino.
El caso más polémico entre los muchos restos conocidos es el de David Sharp, un escalador que murió en 2006. Después de ser encontrado aún con vida junto a “Botas Verdes”, muchos decidieron continuar su ascenso, ignorando la oportunidad de ayudarlo.
Este incidente generó un debate ético profundo en el mundo del alpinismo, planteando una difícil cuestión sobre hasta qué punto se debe arriesgar la vida propia para salvar a otro en la montaña.
En 2006, David Sharp escaló el monte Everest solo. Llegó con éxito a la cima, pero no llevó suficientes botellas de oxígeno y ni una radio de emergencia. Su muerte causó controversia porque no recibió ayuda de otros escaladores que se encontraban subiendo y bajando de la cumbre. pic.twitter.com/MFZKrUVQke
— Mundo Mórbido 💀 (@mundo_morbido) January 11, 2021
La falta de oxígeno, las avalanchas y el agotamiento extremo han sido las principales causas de las muertes en la “zona de la muerte”, a más de 8.000 metros. La llegada de cientos de interesados para escalar ha obligado a Nepal a revisar sus políticas y, como resultado, se han implementado medidas más estrictas para proteger tanto a los escaladores como al medio ambiente.
A partir de este año, se exigirán mayores requisitos para escalar el Everest: se deberá tener experiencia previa en montañas de más de 6.500 metros, se aumentará la tarifa por los permisos de ascenso y será obligatorio un seguro para cobertura de rescates.
Además, se establecerá un sistema de rastreo para facilitar las operaciones de rescate. Estas medidas buscan mejorar la seguridad y reducir el impacto ambiental que ha acumulado el Everest debido a la sobreexplotación de su cumbre.
El Ejército de Nepal, con el comandante Aditya Karki a la cabeza, ha comenzado a retirar tanto los cuerpos como la basura acumulada en la montaña. El esfuerzo es monumental, con misiones que requieren de sherpas especializados y equipo pesado para acceder a altitudes extremas. Mientras tanto, los costos de recuperación de cuerpos, que oscilan entre 40.000 y 80.000 dólares, siguen siendo un desafío económico para muchas familias.
Primer cubano en la cima del Monte Everest
En mayo de 2023, el alpinista Yandy Núñez Martínez hizo historia al convertirse en el primer cubano en alcanzar la cima del Monte Everest.
Tras su hazaña, compartió un emotivo video de su llegada a la cumbre, en el cual expresó la profundidad de sus sentimientos, revelando cómo su esfuerzo estuvo marcado por un gran sacrificio y dedicación.
El video muestra los últimos metros de su ascenso, donde, con pasos firmes y cuidadosamente medidos, se acerca a la cima para cumplir su promesa: plantar la bandera de Cuba en la cima del Everest.