
La Federación Cubana de Béisbol Profesional (Fepcube), fundada a finales de 2023 con el objetivo de reunir a peloteros cubanos en el exilio para competir bajo una bandera común en torneos internacionales, ha decidido cerrar sus puertas, un acontecimiento que marca un punto de inflexión para el béisbol cubano en el ámbito profesional.
Fepcube, creada con la esperanza de ofrecer una alternativa seria para los peloteros cubanos que decidieron dar el salto al circuito rentado fuera de la isla, no ha logrado cumplir con sus expectativas. El 5 de septiembre de 2025, el CEO de Swing Completo y jefe de prensa de la organización, Daniel de Malas, anunció a través de un video en redes sociales el cierre definitivo de la federación, lo que dejó a muchos de los jugadores cubanos en el exilio sin representación.
En su mensaje, de Malas no ocultó su frustración ante la falta de apoyo que recibió el proyecto por parte de la mayoría de los peloteros cubanos en activo. Según sus declaraciones, muchos de ellos priorizaron intereses personales, como la visita a sus familias en Cuba, la evitación de polémicas políticas y, en algunos casos, el temor a las repercusiones que podrían traerles las críticas de influencers y figuras públicas en Miami.
“Lamentablemente, los peloteros cubanos profesionales activos, la gran mayoría, le dio la espalda por cuidar sus intereses”, aseguró de Malas.
— Jesús Miguel Medina (@nightniebla1) September 6, 2025
A pesar de las dificultades, algunos peloteros respaldaron el proyecto desde sus inicios, mostrándose comprometidos con la idea de formar parte de Fepcube y representar a Cuba en competiciones internacionales.
Entre los más destacados se encuentran figuras como Orlando “Duque” Hernández, Aroldis Chapman, Jorge Soler y los hermanos Yuli y Lourdes Gurriel, quienes en su momento expresaron su apoyo al proyecto, así como el joven talento Edgar Quero, quien actualmente brilla en las Grandes Ligas con los Chicago White Sox.
Fepcube fue concebida como una respuesta a la situación del béisbol cubano, que se encontraba profundamente marcado por las restricciones impuestas por la Federación Cubana de Béisbol (FCB), controlada por el régimen de La Habana. A lo largo de su corta existencia, Fepcube intentó participar en certámenes internacionales, pero enfrentó dificultades políticas que afectaron sus planes.
Uno de los ejemplos más notorios fue la cancelación de su debut en la Serie Intercontinental de Béisbol en Barranquilla, Colombia, previsto para principios de 2024. Las presiones políticas desde Cuba, especialmente por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro, impidieron la participación del equipo cubano independiente, a pesar de los esfuerzos de Fepcube por demostrar que su proyecto estaba libre de influencias políticas y centrado únicamente en el béisbol.
Otras de las polémicas que rodeó el proyecto fue la decisión del cambio del nombre del equipo, originalmente pensado como “Patria y Vida”, por “Dream Team”. Esta modificación no solo fue un cambio de imagen, sino también un intento por desvincularse de cualquier carga política que pudiera obstaculizar la aceptación del equipo en el ámbito internacional.
Brayan Peña, el mánager de la selección, explicó que este cambio reflejaba la nueva visión del equipo y sus aspiraciones de representar a Cuba en el béisbol, sin las divisiones políticas que tanto han afectado al deporte en la Isla.
Con el cierre de Fepcube, los peloteros cubanos en el exilio quedan nuevamente a la deriva, sin una representación oficial que los agrupe para futuras competiciones internacionales. Una oportunidad de oro sería la participación en el VI Clásico Mundial de Béisbol en caso de que EEUU frustre la participación de la FCB (oficialista) en la sede en Puerto Rico.