
Un intenso operativo de más de ocho horas ocurrió ayer en la ciudad de Hialeah para capturar a un migrante identificado como Yam Perera, quien, según las autoridades, ingresó al país de manera ilegal tras haber sido deportado, informó Telemundo 51.
El sujeto se atrincheró en una casa que terminó rodeada por agentes federales y locales, bajo las indicaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
Imágenes aéreas compartidas por medio locales mostraban a oficiales fuertemente armados y un bloqueo completo a la propiedad, hasta donde también arribó una unidad SWAT.
Sin previo aviso, los agentes destrozaron la puerta principal, rompieron una reja de seguridad y quebraron los cristales de la ventana frontal. Los oficiales también utilizaron más de 20 cartuchos de gas lacrimógeno para forzar la salida del sujeto atrincherado.
El operativo desató preguntas entre los residentes del vecindario, quienes se sorprendieron por la magnitud del despliegue. “Yo pensé que era un jefe de la mafia o un terrorista”, expresó Miguel Arjona, vecino de la zona, quien criticó la exagerada utilización de la fuerza.
“Para un indocumentado, un infeliz, es demasiado”, añadió, visibilizando el malestar que generó el nivel de violencia utilizado para cumplir con la orden de captura.
Las autoridades confirmaron que el sujeto tenía un historial de deportación y habría regresado al país de manera ilegal. No obstante, a pesar de los intentos por negociar su rendición utilizando altavoces, la respuesta del hombre fue nula.
Una grúa retiró de la propiedad un vehículo BMW Serie 3 que estaba estacionado en el lugar. Los vecinos también informaron que los verdaderos propietarios de la vivienda no se encontraban en la ciudad, al parecer se encuentran de vacaciones en un crucero.
Bajo la nueva administración de Donald Trump, el reingreso ilegal tras una deportación previa se trata como un delito federal grave. El gobierno aplica esta política de tolerancia cero con el fin de desincentivar nuevos cruces.
Si el individuo cuenta con antecedentes por delitos mayores, la condena puede escalar significativamente hasta los veinte años de cárcel. Además de la privación de la libertad, las autoridades imponen multas que pueden alcanzar cifras sumamente elevadas.
Además, pueden ser sujetos a medidas que permiten acelerar las ordenes de deportación. Esto elimina gran parte de la discrecionalidad judicial que permitía a ciertos individuos permanecer en libertad bajo fianza.
Finalmente, el reingreso ilegal activa una prohibición permanente que impide obtener visas o residencias legales en el futuro, incluso por matrimonio. Quienes regresan sin autorización pierden casi cualquier oportunidad de solicitar asilo o alivios humanitarios dentro de EEUU.
muy bien por ICE QUE LO SAQUEN DE AQUI A ESAS BASURAS POR ROMPER LAS LEYES Y EL QUE NO ESTE DE ACUERDO QUE SE LARGUE DE ESTE PAIS YO QUIERO UN PAIS DE LEYES NO DE DELINCUENTES PA FUERA VIVA TRUMP