
El “Escudo de las Américas” es una nueva iniciativa contra el narcotráfico, el terrorismo y la migración irregular presentada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este plan congrega a 12 países latinoamericanos, cuyos líderes tienen afinidad política con el mandatario republicano.
En la primera cumbre de esta coalición participaron EEUU, Argentina, Bolivia, Chile, mediante su presidente electo; Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago.
La coordinación de esta iniciativa estará a cargo de Kristi Noem, quien se desempeñaba como secretaria de Seguridad Nacional hasta que fue destituida tras una comparecencia en el Congreso sobre sus acciones al frente de este departamento.
El acuerdo firmado durante la cumbre deja claro que EEUU y sus aliados lucharán contra los carteles y las organizaciones terroristas que, según Trump, “controlan territorios, extorsionan sistemas políticos y judiciales, y emplean el asesinato y el terrorismo para lograr sus fines”.
Además, la iniciativa se enfoca en despojar a estas organizaciones del control territorial y de los recursos necesarios para llevar a cabo sus operaciones violentas. Trump afirmó que la coalición movilizará y entrenará a las fuerzas militares de las naciones asociadas para formar una “fuerza de combate más eficaz”.
El “Escudo de las Américas” también busca coordinar esfuerzos para enfrentar otros problemas que afectan a la región, como la inmigración ilegal y las influencias extranjeras malignas.
“Vamos a colaborar estrechamente con ustedes en la lucha contra el tráfico de personas”, afirmó Trump, mientras anunciaba su intención de negociar acuerdos con los países participantes para enviarles a los migrantes deportados.
Una de las ausencias más notorias en la cumbre fue la de México y Colombia, dos aliados históricos en la lucha contra el narcotráfico. Durante el evento, Trump criticó duramente a México, calificándolo como “epicentro de la violencia de los carteles” y lamentó la negativa de la presidenta Claudia Sheinbaum de permitir operaciones militares estadounidenses en su territorio.
La reacción de Cuba al “Escudo de las Américas”
El gobierno cubano repudió la celebración de la cumbre calificándola como un “atentado” contra la paz regional. El presidente designado de la Isla, Miguel Díaz-Canel, a través de su cuenta de X, denunció que la cumbre comprometió a los gobiernos asistentes a aceptar el uso de la fuerza militar letal de EEUU para resolver problemas internos.
Aseguró que el evento representaba una manifestación de la disposición de estos países a subordinarse a los intereses de EEUU, siguiendo los principios de la Doctrina Monroe.
La pequeña Cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida, convocada por EE.UU con asistencia de gobiernos de derecha de la región, compromete a estos con aceptar el uso letal de fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos, el orden y tranquilidad de sus países.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) March 7, 2026
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parilla, denunció que el único resultado conocido de la cumbre fue la firma de un documento que promovía el uso de la fuerza militar, especialmente por parte de Washington, para enfrentar problemas internos y fronterizos en América Latina, como la lucha contra los carteles criminales.
La minicumbre convocada por #EEUU en Florida con gobiernos reaccionarios de la región, busca obligarlos a aceptar la nueva versión de la dominación mediante la Doctrina Monroe y sus Corolarios, o sea, una mayor subordinación de sus naciones a la potencia del Norte.
El único…
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) March 7, 2026
“Es un claro y peligroso retroceso en el largo y difícil proceso independentista de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Significa una grave amenaza a la paz, la seguridad, la estabilidad y la integridad regional y una grosera violación de la Proclama de la América Latina y el Caribe como zona de paz”, indicó el funcionario.