
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestaron el pasado martes a Gilbert Ruiz Broche, un ciudadano cubano de 61 años con antecedentes penales relacionados con narcotráfico, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Ruiz Broche había sido declarado culpable de conspiración para poseer con intención de distribuir más de 500 gramos de metanfetamina en Austin, Texas, y fue sentenciado a 17 años y seis meses de prisión. No se ha confirmado si ya había cumplido parte o la totalidad de su condena al momento de su arresto.
El DHS incluyó a Ruiz Broche en la lista de los llamados inmigrantes “lo peor de lo peor”, junto con otros detenidos recientemente en todo Estados Unidos, entre ellos personas condenadas por agresión sexual, agresión con agravantes y delitos relacionados con drogas.
Sobre estas operaciones a gran escala, la subdirectora de ICE, Madison Sheahan, anunció los resultados de la aplicación de la ley dirigida específicamente a delincuentes sexuales extranjeros con antecedentes criminales en el país.
La operación, que tuvo lugar en varias localidades de Florida, ha resultado en la detención y expulsión de numerosos individuos considerados una amenaza para la seguridad pública, incluyendo 54 depredadores sexuales, 164 delincuentes sexuales, así como 2 asesinos convictos, 1 condenado por tráfico de drogas y 8 individuos con condenas por otros delitos graves.
La secretaria Kristi Noem hizo un llamado público a los inmigrantes indocumentados para que se autodeporten mediante la aplicación gratuita CBP Home, advirtiendo que quienes no lo hagan serán localizados, arrestados y deportados.
Esta detención forma parte de la estrategia de ICE de retirar de las comunidades a extranjeros con historial criminal, una política que se ha intensificado en los últimos meses. Según registros del DHS, más de 42.000 cubanos tienen órdenes definitivas de deportación, pero los procesos se complican debido a la negativa del gobierno cubano a recibir a personas con antecedentes penales o que llevan mucho tiempo fuera de la isla.
A falta de cooperación de La Habana, algunos cubanos han sido enviados a terceros países, incluidos Sudán del Sur, Esuatini y Ruanda, mientras otros han sido trasladados a México, enfrentando riesgos considerables, según han denunciado organizaciones de derechos humanos.
Los vuelos de deportación desde EEUU hacia Cuba continúan realizándose mensualmente en cumplimiento de los acuerdos migratorios vigentes. La operación más reciente tuvo lugar el 6 de noviembre, con el retorno de 232 cubanos,
En total, la administración Trump ha realizado 1.231 deportaciones en 2025. Esta cifra supera el total de 978 registrados bajo el gobierno de Joe Biden desde abril de 2023, cuando se reanudaron los vuelos de este tipo. Entre los deportados se incluyen tanto personas con antecedentes criminales, como migrantes en procesos de regularización sin ningún delito cometido.

