
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ha decidido modificar su enfoque en las operaciones de control migratorio, dejando atrás las redadas masivas contra inmigrantes indocumentados en todo el país.
A partir de ahora, se concentrarán en aquellos que hayan cometido delitos graves, según un informe del programa NewsNation, que se emite en la cadena Fox News.
El cambio será dirigido por Gregory Bovino, comandante general de la Patrulla Fronteriza de EEUU, quien liderará equipos que se enfocarán en inmigrantes ilegales con condenas por crímenes serios.
Esto implica que el DHS pondrá menos énfasis en realizar redadas a gran escala en lugares como tiendas Home Depot o lavanderías, que se habían convertido en el objetivo frecuente de las operaciones de ICE.
El cambio llega en un momento de creciente oposición a las políticas migratorias del presidente Donald Trump, especialmente en lo que respecta a las deportaciones masivas. Según una encuesta de Public Religion Research Institute, la aprobación de las políticas de inmigración de Trump ha caído del 42% al 33%. Además, una encuesta de YouGov reveló que la mayoría de los estadounidenses se oponen a las operaciones de ICE vinculadas a la política de Trump.
Aunque las redadas a gran escala se reducirán, la Patrulla Fronteriza continuará realizando operativos de control en los puntos de acceso, como las paradas de tráfico. Sin embargo, las detenciones de personas en la vía pública serán menos frecuentes, según el informe.
El cambio de enfoque refleja también una disminución en el apoyo popular a las políticas de inmigración de Trump. En una encuesta realizada por el grupo de investigación de políticas de salud KFF y The New York Times, casi la mitad de los inmigrantes encuestados aseguraron sentirse menos seguros con Trump en la presidencia.
Hasta octubre pasado, cuando se cumplían casi 100 meses de la administración Trump, la cantidad de inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos había alcanzado un récord histórico de 66.000.
El acumulado responde a la intensificación de las políticas migratorias que buscan llegar a los objetivos fijados por el presidente republicano, de 3.000 detenidos al día y que no se están cumpliendo.
En noviembre pasado también fue noticias que fuentes cercanas a la administración confirmaron que se ejecutó la renovación de 12 altos cargos de ICE con el objetivo de alcanzar las metas de deportación, pues con los actuales directivos no se están cumpliendo los objetivos planteados al inicio de año.
Este cambio en el liderazgo afectó a varios directores de oficinas de ICE en ciudades clave como Los Ángeles, Phoenix, Filadelfia, Denver, El Paso, San Diego, Seattle/Portland y Nueva Orleans, donde se busca una reestructuración interna para mejorar la eficiencia de las operaciones.
Según la Casa Blanca y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en 2025 bajo la administración Trump se han registrado más de 2.5 millones de salidas de inmigrantes indocumentados desde enero, con 605.000 deportaciones forzadas por ICE y CBP, y cerca de 1.9 millones de autodeportaciones voluntarias incentivadas por programas como la CBP Home App, que ofrece vuelos gratuitos y bonos de hasta 1.000 dólares.
Eso fue lo que dijo Trump desde el principio deportar a los criminales primero