
La cantidad de inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha alcanzado un récord histórico de 66.000 este noviembre, según datos internos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) obtenidos por CBS News.
El aumento llega después de casi 10 meses del inicio de la administración de Donald Trump y responde a la intensificación de las políticas migratorias que buscan llegar a los objetivos fijados por el presidente republicano y que no se están cumpliendo.
Desde que Trump asumió su segundo mandato en enero de 2025, la población de detenidos ha crecido casi un 70%. En el inicio de su administración, ICE tenía alrededor de 39.000 personas bajo custodia, y el aumento ha sido acelerado durante el último año, especialmente después de la reforma en las políticas migratorias.
El incremento de la población de detenidos ha sido acompañado por una expansión de la infraestructura de detención, lo que ha permitido a ICE mantener hasta 70.000 detenidos al mismo tiempo, según cifras proporcionadas por un funcionario estadounidense. La capacidad de detención se ha ampliado significativamente desde el inicio del segundo mandato de Trump, cuando ICE disponía de 41.500 camas.
Toda la operación logística ha sido posible gracias a los fondos del One Big Beautiful Bill Act, que proporcionó 45 mil millones de dólares a ICE para expandir su red de detención. Además, se ha hablado de la posibilidad de aumentar a 100.000 el número de camas disponibles en los próximos años, una medida que refleja la magnitud del esfuerzo por controlar la inmigración ilegal.
La población detenida se divide principalmente en dos grupos: unos 33.000 inmigrantes no tienen cargos penales y están detenidos únicamente por violaciones civiles de inmigración, mientras que otros 33.000 enfrentan cargos o condenas penales. Aunque el número de detenidos por cargos criminales es significativo, la tendencia creciente ha sido la detención de inmigrantes sin antecedentes penales, lo que ha generado preocupaciones sobre las políticas de detención y el trato a los inmigrantes en estos centros.
Uno de los mayores puntos de controversia ha sido la condición de las instalaciones de ICE. A pesar de las declaraciones de la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, quien defendió que las condiciones eran adecuadas, algunos expertos, como Muzaffar Chishti del Migration Policy Institute, advirtieron que el rápido aumento de la población detenida podría generar problemas en las instalaciones, comprometiendo la calidad de los servicios ofrecidos a los detenidos.
La administración Trump se fijó una ambiciosa meta de detener a 3.000 inmigrantes por día y la deportación de un millón de personas al año. Hasta el momento están lejos de cumplirlas.
EEUU realiza el vuelo deportación más números a Cuba
ICE repatrió este jueves a 232 migrantes cubanos como parte de los acuerdos migratorios bilaterales entre ambos países. Este vuelo, que aterrizó en el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana, es el décimo de este tipo en lo que va del año, elevando a 1.376 el total de repatriados. Entre los deportados se encontraban 42 mujeres, un menor de edad y 189 hombres, todos detenidos por las autoridades migratorias de EEUU por estar en el país sin la documentación adecuada.
El acuerdo migratorio entre Cuba y EEUU, restablecido en 2023, establece que aquellos migrantes interceptados en EEUU sin estatus legal sean repatriados a Cuba. Sin embargo, estas repatriaciones han generado preocupación por la seguridad de los migrantes, especialmente los que han huido por motivos políticos.