- Advertisement -

Díaz-Canel admite errores y promete desmontar prohibiciones para mejorar la economía de Cuba

Miguel Díaz-Canel al dar un discurso frente al Comité Central del Partido Comunista de Cuba
Díaz-Canel afirmó que fueron estudiadas experiencias de China y Vietnam para los cambios de manera económica en la Isla. (Captura de pantalla © Presidencia de Cuba – YouTube)

El presidente designado de Cuba, Miguel Díaz-Canel, admitió ante el Comité Central del Partido Comunista que el país necesita cambios urgentes al presentar un nuevo paquete de reformas en materia económica y social.

En su discurso, revisado por Periódico Cubano, el gobernante reconoció las trabas ocasionadas por la burocracia, lentitud institucional y decisiones postergadas por su propia administración.

Frente a miembros del único partido político en la Isla presentó un plan de emergencia basado en desmontar prohibiciones, ampliar la autonomía empresarial y abrir más espacios a la inversión privada y extranjera.

El discurso, pronunciado en medio de una crisis marcada por apagones, escasez, inflación, falta de divisas y deterioro productivo, constituye uno de los reconocimientos más directos hechos por Díaz-Canel sobre los límites del modelo económico vigente.

Aunque mantuvo la retórica de defensa del socialismo y responsabilizó al embargo de Estados Unidos por buena parte de la situación, también aceptó que “lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros”.

Cuba necesita una transformación urgente y necesaria

El mandatario aseguró que la realidad impone transformaciones “urgentes y necesarias” y sostuvo que el deber del Partido Comunista y del gobierno no debe limitarse a explicar mejor la crisis, sino a modificar todo aquello que impida salir de ella.

Según dijo, una nueva agenda debe combinar estabilización macroeconómica, incentivos productivos, apertura selectiva, seguridad jurídica, atracción de inversión, uso intensivo de tecnología y protección social focalizada.

El gobernante también afirmó que fueron estudiadas experiencias de China y Vietnam, dos países socialistas que introdujeron reformas de mercado sin abandonar el control político del partido único.

Uno de los puntos centrales del mensaje fue la necesidad de “desatar las fuerzas productivas”. Díaz-Canel reconoció que el exceso de restricciones y controles, sin una oferta suficiente de bienes y servicios, termina desplazando operaciones hacia el mercado informal. En la práctica, aceptó que muchas prohibiciones han alimentado la ilegalidad, la evasión y el encarecimiento de los productos.

Integración de los actores económicos de la Isla

El gobernante defendió la integración de todos los actores económicos dentro del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social 2030. En esa lista incluyó a la empresa estatal, las mipymes, las cooperativas, los productores agropecuarios, los inversionistas extranjeros y los cubanos residentes dentro y fuera de la isla. Todos, dijo, deben actuar bajo reglas claras y aportar al desarrollo del país.

La seguridad jurídica apareció como una de las preocupaciones más repetidas. Díaz-Canel afirmó que sin contratos estables, licencias protegidas, usufructos seguros, concesiones claras y garantías contra cambios arbitrarios, nadie invierte ni asume riesgos.

Otro eje de la propuesta es la digitalización. El mandatario habló de facturación electrónica, pagos digitales, registros públicos e interoperabilidad de datos para reducir evasión, corrupción y discrecionalidad. También defendió el uso de inteligencia artificial para evaluar propuestas, revisar normas vigentes y buscar referencias internacionales aplicables al contexto cubano.

Díaz-Canel aseguró que las transformaciones deben aplicarse por fases y mediante experiencias piloto verificables. Según explicó, el gobierno conservará la conducción estatal, pero corregirá el rumbo con base en resultados. También prometió que cada medida tendrá un responsable con “nombre y apellidos”, un plazo definido, indicadores de cumplimiento y rendición pública de cuentas.

Un paquete económico organizado desde varios frentes

El paquete se organiza en varios frentes: estabilización macroeconómica, recuperación de ingresos externos, transformación del modelo económico y social, recuperación agrícola, fortalecimiento de la contabilidad, gestión de costos y mitigación de los impactos sociales. También incluye una reestructuración del aparato del Estado, el Gobierno, el Partido y otras instituciones para reducir duplicidades y pasos innecesarios.

Una de las reformas más relevantes afecta a la planificación central. Díaz-Canel afirmó que esta no debe administrar directamente la economía, sino crear un ambiente institucional y normativo que estimule a empresas y trabajadores a producir con eficiencia. También defendió que el plan económico se construya “desde abajo”, con participación de los trabajadores.

El gobernante insistió en que los municipios deben recibir más facultades para impulsar el desarrollo local. Según su planteamiento, ningún cambio será suficiente si las estructuras territoriales siguen limitadas por decisiones centralizadas.

La empresa estatal socialista seguirá siendo, según Díaz-Canel, el pilar fundamental de la economía. Sin embargo, reconoció que necesita autonomía real, separación entre funciones estatales y empresariales, evaluación financiera y capacidad para gestionar activos.
Para ello propuso avanzar en el Instituto Nacional de Activos Empresariales, encargado de representar al propietario estatal, exigir eficiencia y separar mejor las funciones de regulación y gestión.

Díaz-Canel promete la entrega de tierras en usufructo

En el sector agrícola, el mandatario prometió ampliar la entrega de tierras en usufructo a productores, cooperativas, mipymes y formas asociativas que estén en condiciones de producir. También defendió que quienes trabajen la tierra tengan derecho a invertir en los recursos necesarios para hacerla producir, incluidos semillas, fertilizantes, piezas y equipos.

No obstante, dejó claro que la tierra seguirá siendo propiedad estatal. “Si un usufructuario no produce o no cumple su función social, la tierra deberá pasar a manos de quien sí pueda ponerla a producir”, indicó.

Eliminación de la intermediación obligatoria en el comercio exterior

En comercio exterior, Díaz-Canel propuso autorizar la importación y exportación directa para empresas estatales y no estatales que produzcan, exporten o sustituyan importaciones.

La eliminación de la intermediación obligatoria sería uno de los cambios más profundos, pues durante años muchos actores económicos han dependido de empresas estatales importadoras que encarecen y ralentizan las operaciones.

También anunció que se revisará de forma integral la lista de actividades prohibidas al sector privado. El principio, dijo, será sustituir la prohibición por una regulación responsable siempre que sea posible.

Esta promesa apunta a desmontar una de las mayores barreras para emprendedores y mipymes, aunque la amplitud real del cambio dependerá de las normas que se publiquen.

La inversión extranjera ocupó otro espacio central. Díaz-Canel reconoció que está atrapada en un “enrejado de trabas” que limita su crecimiento. Propuso permitir que los inversionistas tengan más iniciativa para escoger sectores de interés, contratar directamente trabajadores sin intermediarios estatales y participar en modalidades más flexibles de inversión, incluso con el sector privado nacional.

El gobernante también envió un mensaje a los cubanos residentes en el exterior. Dijo que quienes quieran invertir, donar, importar tecnología o levantar proyectos en su tierra deben contar con un marco claro, estable y respetuoso, sin ser vistos con sospecha. La declaración intenta atraer capital de la diáspora, aunque persisten dudas sobre garantías legales, derechos de propiedad y repatriación de ganancias.

Díaz-Canel reconoce el error de los precios topados

El plan incluye eliminar impuestos sobre la venta, instalación y mantenimiento de tecnologías solares, además de crear mecanismos de crédito para hogares, mipymes, escuelas, consultorios y servicios esenciales. También se propuso impulsar el transporte eléctrico vinculado a fuentes renovables, con estímulos arancelarios y fiscales para vehículos que operen mayoritariamente con energía solar.

En materia de precios, Díaz-Canel admitió que los topes generalizados no dieron los resultados esperados. Reconoció que en muchos casos provocaron desaparición de productos, desvíos hacia la ilegalidad, aumento de precios y caída de la recaudación. Por ello, anunció que el Gobierno no continuará aplicando topes de manera general, sino que buscará regular con más realismo.

El mandatario defendió avanzar hacia un impuesto al valor agregado acreditable, sostenido progresivamente por facturación electrónica, para evitar la llamada imposición fiscal en cascada. También habló de transitar de subsidios a productos hacia subsidios directos a personas vulnerables, una medida sensible en un país donde la inflación ha golpeado con fuerza salarios y pensiones.

Cambios en el sistema financiero de la Isla

El sistema financiero también será objeto de cambios. Díaz-Canel propuso bancos más ágiles, digitales y útiles para quienes producen, exportan, importan o emprenden. Además, abrió la puerta, bajo regulación estricta, a instituciones financieras privadas y extranjeras, nuevos mecanismos de crédito, servicios de pago y operaciones internacionales auditables para actores económicos.

El discurso incluyó otras promesas: permitir cuentas en el exterior para determinados actores, facilitar pagos en divisas, eliminar trabas salariales en sectores estratégicos, ampliar el comercio mayorista y minorista, aplicar facturación electrónica y modernizar el sistema estadístico nacional mediante captura digital de datos e inteligencia artificial.

El mensaje final fue una admisión de urgencia. “Cuba no necesita más dilaciones, necesita soluciones”, sostuvo Díaz-Canel. Sin embargo, el desafío estará en convertir un discurso cargado de diagnósticos en cambios reales.

El régimen ha prometido reformas antes, pero la economía sigue atrapada entre controles, improvisaciones, sanciones externas y un sistema político que mantiene cerrada la participación ciudadana independiente.

Sin comentarios

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Ingrese su nombre

Salir de la versión móvil