
El gobernante Miguel Díaz-Canel aseguró en una entrevista con Kristen Welker, del programa Meet the Press de NBC News, que no contempla abandonar el poder, pese a que la periodista le preguntó de forma directa si estaría dispuesto a renunciar “si eso significara salvar a Cuba”.
El adelanto de una entrevista más larga fue difundido este jueves y muestra al burócrata comunista rechazando esa posibilidad en medio de las tensiones crecientes entre La Habana y Washington.
“Renunciar no forma parte de nuestro vocabulario”, afirmó de forma arrogante cuando Welker lo interrogó sobre una eventual dimisión. El gobernante dejó claro desde el inicio que no está dispuesto a asociar la salida del poder con una solución a la situación cubana, en un momento en que el país atraviesa apagones, escasez de combustible y una creciente presión externa.
Antes de desarrollar su postura, Díaz-Canel reaccionó con evidente incomodidad por la pregunta. Cuestionó a la periodista sobre el origen del planteamiento y le preguntó si había formulado esa misma interrogante a otros jefes de Estado, incluido Donald Trump.
A partir de ahí, trató de convertir la entrevista en una defensa política de su permanencia en el cargo y de la narrativa oficial sobre la soberanía cubana.
En ese contexto, sostuvo que en Cuba quienes ocupan cargos de liderazgo “no los elige el gobierno de los Estados Unidos” y subrayó que el país tiene autodeterminación e independencia.
“Nosotros somos un Estado soberano, nosotros tenemos autodeterminación, nosotros tenemos independencia, nosotros no nos sometemos”, declaró. Con esa frase buscó rechazar cualquier idea de que una presión extranjera pueda definir la continuidad del mando político en La Habana.
El mandatario también intentó presentar su permanencia como una cuestión que solo corresponde decidir a los cubanos. Afirmó que no llegó a la presidencia “porque representamos a una élite de poder” ni por “una ambición personal”, sino por un mandato del pueblo.
En ese punto dejó una de las frases más llamativas del adelanto: “Si el pueblo cubano entiende que soy incapaz… que no los represento, ése es el que tiene que decidir si yo debo seguir en la dirección”.
La entrevista ocurre en un escenario marcado por contactos reconocidos entre Cuba y EEUU, aunque sin detalles públicos sobre su contenido. Dentro de ese marco, Díaz-Canel acusó a Washington de mantener una política hostil hacia la Isla y afirmó que EEUU “no tiene moral para exigir nada a Cuba”.
Sin embargo, para la actual administración Trump “tomar Cuba” es una prioridad y desde hace semanas se mencionó que Cuba sería la siguiente después de las intervenciones de EEUU en Venezuela e Irán.
Trump dijo que designó al secretario de Estado, Marco Rubio, para liderar las conversaciones con el régimen.
Según la postura oficial de la cúpula comunista se quiere “entablar un diálogo y debatir cualquier tema sin condiciones”, siempre que no se planteen transformaciones en el sistema político de la Isla.
“Podemos negociar pero sobre la mesa sin presiones o intentos de una intervención estadounidense”, resumió Díaz-Canel.
Canel ,si quieres que te lo diga el pueblo, Adelante ,preguntaselo , Haz elecciones libres y lo sabras
Sí, eres un incapaz y el pueblo lo dice a gritos o es que tu estas sordo?