
El 24 de diciembre de 2025, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez inauguró una nueva Micro, pequeña y mediana empresa (Mipyme) estatal en La Habana, dedicada a ofrecer servicios fúnebres.
El negocio, llamado Servi Axess, forma parte de la Empresa Comercializadora AXESS, adscrita al Ministerio del Transporte (Mitrans). La entidad cuenta con una nueva flota de 15 vehículos eléctricos chinos mediante los cuales pretende mejorar los servicios necrológicos en la capital que están en pésimo estado. Sin embargo, su creación ha generado controversia
La existencia de Servi Axess se presenta como una respuesta moderna y eficiente a los problemas históricos del sistema funerario de La Habana, muy afectado por los prolongados apagones y la escasez de recursos. Los 15 vehículos eléctricos, adquiridos y adaptados para el transporte funerario, están equipados con paneles solares para su carga.
Además, un grupo electrógeno diésel ha sido instalado como respaldo para garantizar la carga de los vehículos para cuando se produzcan apagones. El sistema de panales solo funciona en los horarios de radicación solar.
La creación de una Mipyme estatal es una contradicción, ya que no resuelve el verdadero problema de fondo: el monopolio estatal sobre los servicios necrológicos, que ha dejado al país con un sistema ineficaz y obsoleto.
El sector funerario en Cuba ha enfrentado severos problemas en los últimos años, como la escasez de ataúdes, la insuficiencia de vehículos para el transporte de cadáveres y la pésima calidad de los servicios ofrecidos por las empresas estatales. Escenas de ataúdes caídos en las calles y personas enterradas en cajas de materiales no adecuados se han vuelto comunes.
Ante esta crisis, el régimen ha optado por crear una nueva Mipyme, a pesar de que el mismo Estado es responsable del colapso de estos servicios. Este nuevo intento por parte del régimen cubano de “solucionar” el problema ha sido recibido con escepticismo, ya que el origen del problema no se ataca. Es el mismo poder del Estado, pero con otro nombre.
El modelo socialista cubano ha demostrado una y otra vez cómo se crean problemas para luego cobrar por “soluciones” que, en muchos casos, no resuelven los problemas subyacentes. Por ejemplo, no hay transparencia pública sobre cuánto le costó al presupuesto del Estado importar vehículos eléctricos chinos de mala calidad que de seguro durarán muy poco en caso de que logren funcionar con la carga eléctrica.
El gobierno cubano justifica las Mipymes estatales como “nuevos actores económicos” que complementan, sin sustituir, a la empresa estatal socialista. Legalmente, se presentan como formas de gestión más flexibles, pero siguen insertadas en la planificación central y subordinadas al Partido Comunista (PCC).
En el discurso oficial, su papel es corregir “distorsiones”, cubrir espacios que la gran empresa estatal no logra atender y dinamizar encadenamientos productivos y servicios.