
El dictador comunista Miguel Díaz-Canel demoró más de 12 horas en reaccionar ente las protestas masivas que se dieron durante la madrugada del sábado 14 de marzo en Morón, que incluyeron el asalto a la sede municipal del Partido Comunista (PCC) de esa localidad.
En su mensaje publicado en las redes sociales, el sucesor de Raúl Castro ordena que no haya impunidad para quienes se manifiesten en Cuba. Sin embargo, dijo comprender —desde la comodidad de su vida donde no le falta luz eléctrica, comida, ni medicamento — el malestar del pueblo con la enorme crisis que atraviesa la nación.
“Es comprensible el malestar que provocan en nuestro pueblo los prolongados apagones, como consecuencia del bloqueo energético de EEUU, cruelmente recrudecido en los últimos meses. Y son legítimas las quejas y reclamos, siempre que se actúe con civismo y respeto al orden público”, apuntó el primer secretario del PCC.
Díaz-Canel calificó los hechos de desobediencia civil como “vandalismo”, por lo cual pidió cárcel para los implicados.
“Lo que nunca será comprensible, justificado, ni admitido es la violencia y el vandalismo que atente contra la tranquilidad ciudadana y la seguridad de nuestras instituciones. Para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad”, acotó.
Sus declaraciones se dan menos de 48 horas después de que el régimen anunciará como gesto de buena voluntad la excarcelación de 51 presos. El régimen cubano es un estado totalitario que puede excarcelar pero en esa misma semana ordena la privación de libertad para otros tantos.
Cubanos critican a Díaz-Canel en redes sociales
Las reacciones al mensaje de Díaz-Canel estuvieron marcadas por un tono de rechazo casi unánime y por una fuerte impugnación a la narrativa oficial sobre las protestas en Morón.
La mayoría de los comentarios no aceptó que los hechos fueran presentados como simples actos de vandalismo, sino como una respuesta social al deterioro extremo de las condiciones de vida en Cuba.
Muchos usuarios cuestionaron que el gobernante apelara otra vez al “bloqueo de EEUU” para justificar los apagones, la escasez y el descontento, y lo responsabilizaron de manera directa por una crisis que, a su juicio, lleva décadas acumulándose.
En ese intercambio predominó la idea de que el malestar no nace de una manipulación externa, sino del hambre, la falta de libertad y el desgaste de la población ante la ausencia de soluciones.
Otro grupo amplio de comentarios insistió en que la protesta de Morón debe leerse como una expresión de hartazgo popular y no como una amenaza contra la “tranquilidad ciudadana”, como afirmó Díaz-Canel.
Varios internautas recordaron que la vida cotidiana en Cuba transcurre entre apagones prolongados, falta de agua, dificultades para cocinar, crisis del transporte y salarios incapaces de cubrir necesidades básicas. Desde esa perspectiva, la tranquilidad ya fue destruida por el propio sistema.
Algunos usuarios sostuvieron que, cuando el poder cierra las vías pacíficas de participación, el conflicto termina trasladándose a la calle.
También aparecieron reclamos de elecciones libres, libertad de prensa y excarcelación de presos políticos, en una señal de que el debate digital no se limitó a los disturbios de Morón, sino que derivó rápidamente hacia una discusión más amplia sobre el agotamiento del modelo político cubano.
Los comentarios también dejaron ver un uso recurrente de referencias históricas para desmontar el discurso del poder. Varios participantes compararon la actual protesta con acciones violentas del movimiento revolucionario antes de 1959 y denunciaron una doble moral oficial: lo que antes fue presentado como heroísmo en el pasado, ahora es condenado como vandalismo.
ELLOS DEFIENDEN A TODA COSTA SU BUENA MANERA DE VIVIR, YA QUE A ELLOS NO LES FALTA COMIDA, AGUA, LUZ ELECTRICA, MEDICO, MEDICAMENTOS Y TODOS ESTAN GORDOS Y BARRIGONES, LADRONES Y CORRUPTO SON ASI TODOS ELLOS Y SUS FAMILIARES TAMBIEN
A este señor solo le falta que vengan los delta y lo recojan, y a su jefe, el viejito, aunque sea que se lo lleven en silla de rueda.