
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en un discurso reciente ante el X Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), pareció responder indirectamente a las críticas contra Sandro Castro, nieto del difunto dictador Fidel Castro, quien ha generado controversia por su contenido en redes sociales.
Díaz-Canel señaló que uno de los principales desafíos actuales de la Revolución Cubana es “enfrentar las conductas egoístas, individualistas y consumistas” que, según él, amenazan los principios fundamentales del socialismo cubano.
“En numerosos y sistemáticos análisis hemos abordado los desafíos y retos que en las condiciones actuales se exigen a la labor ideológica, y hemos reconocido deficiencias, tendencias negativas, comportamientos no acordes con los principios de la construcción socialista”, dijo el burócrata designado por Raúl Castro.
En una grabación difundida desde su cuenta de Instagram, Castro aparece en penumbras, levantando una cerveza de la marca Cristal, mientras dice: “¿Qué le dice un apagón a otro apagón? Somos continuidad. Pero seguimos adelante con la Cristach”.
En tanto, el mandatario hizo un llamado a promover una conciencia más robusta sobre los valores solidarios, inclusivos y emancipadores que deben prevalecer en la sociedad cubana.
Díaz-Canel llamó a los comunistas cubanos a “enfrentar la calumnia, la desidia y el odio que tanto abundan en las redes digitales y en el discurso colonizador, hegemónico, injerencista y sórdido de los voceros del imperio”.
El énfasis de Díaz-Canel en la lucha contra las drogas
El primer secretario del PCC también abordó el creciente problema de las drogas en Cuba, señalando que, aunque el país ha logrado grandes avances en muchas áreas, aún enfrenta desafíos en la lucha contra el narcotráfico y el consumo de drogas.
La influencia de las redes sociales en la promoción de estos comportamientos negativos ha aumentado, y el gobierno cubano se ve comprometido a proteger a las nuevas generaciones de esta amenaza. De forma enérgica, el presidente cubano afirmó que el país no aceptará que las drogas destruyan a sus jóvenes y que se tomarán medidas más estrictas para erradicar este flagelo.
Uno de los puntos más destacados del discurso de Díaz-Canel fue la necesidad de mejorar la comunicación política, tanto a nivel institucional como social. El presidente cubano subrayó que el país enfrenta una crisis de comunicación, exacerbada por las críticas y distorsiones en las redes sociales.
En este sentido, insistió en que el sistema cubano debe aprender a defenderse con mayor eficacia de las campañas de desinformación que buscan desacreditar al gobierno cubano y a la Revolución.
Además, Díaz-Canel hizo énfasis en que los jóvenes deben ser parte activa en el proceso de revitalización de la política cubana, para lo cual se deben organizar espacios de debate y diálogo donde se puedan abordar temas urgentes de la realidad social y económica del país.
“Estamos obligados, igualmente, a informar, educar y orientar mejor al pueblo sobre estas realidades de forma convincente, ecuánime y creativa”, exigió.
También aprovechó para mencionar la figura del dictador fallecido. “No se trata de recordar a Fidel, se trata de traerlo a este momento; de impregnarnos de su doctrina revolucionaria para enfrentar los desafíos colosales de estos tiempos”, indicó.