
El dictador comunista Miguel Díaz-Canel le reveló al exvicepresidente del Gobierno de España, Pablo Iglesias, que ya le habló a su familia sobre la posibilidad de que muera en una eventual intervención militar de Estados Unidos en Cuba.
Según el primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), en las últimas semanas ha hablado con su familia sobre la disposición de “dar la vida por la Revolución”. Según él, “el país fue humillado hace 150 años” y tiene “una convicción profunda porque este país tiene mucha experiencia histórica”.
En esa línea, vinculó la defensa de la revolución con una supuesta continuidad de las luchas nacionales y con la necesidad de impedir una nueva subordinación externa.
Sin embargo, Díaz-Canel olvida mencionar otros episodios de la historia cubana del siglo XX que demuestran que Fidel Castro se subordinó a la URSS. Cuba pasó décadas convertida en un satélite político, económico y militar de Moscú.
Por ejemplo, durante la Crisis de los Misiles de 1962, el soviético Nikita Jrushchov pactó con Washington la retirada del armamento nuclear sin consultar a Fidel Castro. Cuba nunca fue a la mesa de negociaciones entre las potencias que se confrontaban en la Guerra Fría.
El castrismo ha levantado durante más de seis décadas una retórica de dignidad nacional mientras ha operado bajo dependencia exterior, control interno y propaganda. El lenguaje de honor, resistencia e inmolación, no aparece una épica liberadora, sino una larga secuencia de subordinación y uso político del sacrificio del pueblo.
Las declaraciones de Díaz-Canel generaron un rechazo casi unánime. Varios usuarios cuestionan que invoque el sacrificio cuando, según esos mensajes, él y su entorno disfrutan de privilegios ajenos a la vida cotidiana del cubano común.
Entre los temas más repetidos aparecen la falta de comida, agua, electricidad y servicios básicos, así como la idea de que el gobernante habla de resistencia desde una posición protegida.
Otro bloque de reacciones pone el foco en la familia del mandatario. Algunos internautas preguntan si sus hijos y allegados, mencionados en comentarios como residentes o vinculados al extranjero, regresarían para asumir esa supuesta lucha que él defiende.
También abundan mensajes que presentan a Díaz-Canel como un dirigente desconectado de la realidad nacional. Varios comentarios lo acusan de repetir consignas vacías mientras el país atraviesa miseria, apagones y deterioro económico.
“Canel habla de morir por la revolución, pero se nota que su discurso es puro miedo. Todo parece indicar que se encamina al mismo final que Nicolás Maduro en Venezuela”, escribió otra persona.
la familia recibio esa palabra con mucha alegria por saber que iban a salir de este HDP ASESINO PERO OJALA QUE SEA PRONTO QUE NO SEDEMORE MUCHO SERIA UNA GRAN FELICIDAD PARA EL PUEBLO Y SU FAMILIA
Mira Canelo lo mismo decia Maduro !Vengan por mi Cobardes!y hoy esta en una celda dando gritos. No creo que querras morir o si bueno en cualquier cirscuntancia no creo que muchos te lloraran.Pero mira Maduro nevcesita uno como tu de companero de celda.Apuntate que estas a tiempo.