
El dictador Miguel Díaz-Canel afirmó en La Habana que Cuba se prepara para una posible agresión militar de Estados Unidos y aseguró que la dirigencia del país está dispuesta a “dar la vida si fuera necesario” para defender a la nación.
El pronunciamiento se produjo durante un acto de solidaridad con activistas extranjeros de izquierda que llevaron ayuda humanitaria a la Isla.
El sucesor de Raúl Castro presentó el actual escenario de Cuba como una amenaza directa contra la soberanía nacional y vinculó ese contexto con la política de presión de la administración de Donald Trump.
Durante su intervención, Díaz-Canel sostuvo que el país ha puesto en marcha un plan de defensa basado en el concepto de “guerra de todo el pueblo”, que describió como una estrategia defensiva y no ofensiva.
El mandatario insistió en que Cuba continúa resistiendo pese a las dificultades y defendió la capacidad del país para seguir funcionando bajo presión. También afirmó que el pueblo cubano mantiene una “resistencia creativa”, un argumento que refuerza la narrativa oficial de sacrificio nacional frente a un enemigo externo.
Sobre la batalla ideológica Díaz-Canel denunció campañas de manipulación contra Cuba, habló de una “guerra de cuarta generación” y aseguró que el objetivo de esa ofensiva es romper los nexos del país con sus raíces históricas y culturales.
Según afirmó, aislar a Cuba sirve para justificar el “bloqueo criminal”, una expresión recurrente en la propaganda oficial.
En ese punto, volvió a presentar la narrativa de plaza sitiada con la que el régimen intenta explicar tanto la presión externa como su incapacidad para ofrecer soluciones a la población.
En ese sentido, rechazó las acusaciones sobre falta de legitimidad del sistema político cubano y negó que en la Isla se violen los derechos humanos. También negó que Cuba sea un Estado terrorista, pese a que sirve de cobijo para varios extranjeros acusados de terroristas en Estados Unidos.
Díaz-Canel dedicó parte de sus palabras a agradecer a las delegaciones extranjeras presentes en el acto. Mencionó a representantes de organizaciones italianas, europarlamentarios, legisladores, partidos de izquierda de Uruguay, Francia y Brasil, así como a movimientos sociales de Estados Unidos.
A todos les agradeció el respaldo político y simbólico en un momento que definió como especialmente duro para el país. El dictador presentó esa solidaridad de la izquierda mundial como un muro de contención frente a las presiones externas y como una muestra de legitimidad para el sistema cubano.
En relación al tema de las conversaciones con EEUU aseguró que Cuba nunca va a poner sobre la mesa un cambio en el sistema político y mucho menos la cabeza de algún dirigente.
Volvió a reiterar que él lidera las conversaciones junto con Raúl Castro, algo de los que muchos dudan, pues el burócrata de 65 años no es más que un empleado civil de la cúpula militar que puede ofrecerlo en sacrificio en cualquier momento.
Díaz Canel es más trágico q la cantante Ka Lupe en su tema Teatro no se a ese payaso como no le da pena hablar tanta basura
e3s una lastima si mueren asi porque yo quisiera arrastrarlos a todos pero con toda la familia porque ustedes no tuvieron compacion con ijos ni madre para asesinar PUES YO TAMPOCO ME DA IUAL QUE MATEN A TODOS USTEDES JUNTOS CON SU FAMILIAS PARA QUE NO QUEDE ESA SEMILLAS DE HDP