
El Tribunal Provincial de Santiago de Cuba sancionó con penas de entre 28 y 30 años de privación de libertad a los responsables del asesinato de un custodio el 13 de junio de 2024 en el poblado de Nuevo Mundo, perteneciente a la localidad de Dos Caminos, según informó el comunicador independiente Yosmany Mayeta Labrada.
La víctima, un hombre cercano a los 60 años de edad identificado como Luis Zapata, trabajaba como vigilante en una cooperativa agropecuaria de la zona. El crimen tuvo lugar durante un intento de robo y se caracterizó por un elevado nivel de violencia. Según las investigaciones, los atacantes pretendían sustraer un mulo y, para evitar que el custodio diera aviso, lo sometieron brutalmente hasta provocarle la muerte.
De acuerdo con los elementos probatorios presentados, el hombre fue inmovilizado, atacado con arma blanca en zonas vitales y posteriormente asfixiado. Vecinos del lugar recordaron que el custodio había advertido con anterioridad sobre intentos de robo, incluso enfrentando a uno de los implicados, conocido en la comunidad.
A pesar de estas alertas, la policía no tomó acciones a tiempo y la víctima se vio obligada a continuar trabajando en condiciones precarias, asumiendo turnos adicionales debido a la falta de personal.
Tras el homicidio, las autoridades detuvieron a varios sospechosos. Un testimonio determinante apuntó a uno de los presuntos autores que residía en las cercanías de la cooperativa y que logró huir luego de ser identificado mediante el rastreo de un perro entrenado.
El proceso judicial se extendió por más de 18 meses, llegando finalmente a juicio en diciembre de 2025. Esta prolongada espera profundizó el dolor de los familiares de la víctima, cuya madre falleció sin llegar a conocer el fallo del tribunal.
La sentencia final estableció 28 años de prisión para dos de los implicados y 30 años para otros dos. No obstante, los familiares expresaron su inconformidad al considerar que al menos una persona vinculada a los hechos no fue llevada ante la justicia.
“Nada nos va a devolver a mi hermano, nos dijo un familiar. Este dolor es muy profundo. A raíz de todo esto también perdí a mi madre. Aun así, agradecemos que se haya hecho justicia. Arriba hay un Dios”, reportó Mayeta Labrada.
Los familiares también manifestaron públicamente su agradecimiento por el acompañamiento periodístico durante el proceso: “Yo quiero verte para abrazarte por tu gran esfuerzo y valentía, por lo que haces por tu pueblo. Dios te bendiga siempre, Yosmany”.
“La justicia llegó tarde, y el vacío que dejó la violencia no se llena con años de cárcel. Pero la verdad quedó registrada, el silencio se rompió y la memoria de la víctima permanece”, expresó el comunicador.