
La Doctrina Monroe ha vuelto al centro del discurso de Estados Unidos sobre Cuba. Una publicación del Departamento de Estado en español relaciona las recientes declaraciones del presidente Donald Trump con el llamado del secretario de Estado, Marco Rubio, a colaborar con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El mensaje plantea una interpretación de las acciones de Washington que ha adquirido mayor relevancia tras una pregunta que Rubio se negó a responder.
El video, compartido por la cuenta oficial @USAenEspanol, reproduce un comentario de Fox News que presenta los pronunciamientos de ambos funcionarios como una manifestación práctica de la histórica doctrina estadounidense. La intervención sostiene que Trump está actuando ante la presencia del socialismo y el comunismo cerca de las fronteras de su país, con una referencia directa a Cuba.
La sucesión de mensajes adquiere una nueva dimensión después del lunes 26 de octubre, cuando Rubio evitó explicar qué tipo de colaboración espera Washington de los cubanos que respondan a la invitación de la CIA. El funcionario insistió en que la Isla necesita un cambio muy drástico, pero no precisó cómo pretende conseguirlo.
El Departamento de Estado relaciona la Doctrina Monroe con las declaraciones sobre Cuba
El mensaje difundido en español por el Departamento de Estado reúne dos acontecimientos del viernes 23 de octubre: el discurso de Donald Trump durante un mitin político en Florida y la convocatoria de Marco Rubio a quienes desean impulsar cambios dentro de Cuba.
En el video, Fox News afirma: “Así se ve la Doctrina Monroe en la práctica”. A continuación, relaciona las palabras del presidente con la publicación de Rubio y sostiene que Washington está reaccionando ante la proximidad geográfica de Cuba y la presencia de un gobierno comunista en la Isla.
FOX NEWS: Así se ve la Doctrina Monroe en la práctica. Primero vino este discurso y ahora el secretario Rubio expone este punto. Cuando el socialismo y el comunismo acechan en nuestras fronteras y no hay nada más cercano a nosotros que Cuba, el presidente actúa. Veremos a dónde lleva esto.
— USA en Español (@USAenEspanol) October 26, 2026
La versión en inglés, compartida el 24 de octubre por la cuenta @StateDept, utilizó la expresión “Doctrina Donroe”, una denominación que combina el apellido de Donald Trump con el de James Monroe, quinto presidente estadounidense.
La doctrina original fue proclamada el 2 de diciembre de 1823 por James Monroe ante el Congreso. Su propósito inicial era advertir a las potencias europeas contra nuevas colonizaciones e intervenciones en los países americanos. Con el tiempo, distintas administraciones estadounidenses ampliaron su interpretación, hasta utilizarla para justificar intervenciones en América Latina.
La Oficina del Historiador del Departamento de Estado explica los fundamentos y la evolución de la Doctrina Monroe, incluida su posterior transformación mediante el corolario de Theodore Roosevelt.
La asociación actual con Cuba refleja una interpretación contemporánea de la influencia estadounidense en el hemisferio occidental. Sin embargo, es importante distinguir el comentario de Fox News, reproducido por una institución oficial, de una decisión gubernamental formal. La publicación del video no constituye por sí misma una orden de intervención ni establece una nueva disposición legal.
Trump habla de barcos militares y Rubio invita a colaborar con la CIA
El antecedente inmediato ocurrió el viernes 23 de octubre, cuando Trump participó en un acto republicano en Fort Myers, Florida. Durante su intervención, respondió a una pregunta sobre Cuba y aseguró que Estados Unidos se ocuparía de la Isla después de atender la situación con Irán.
El mandatario describió un escenario en el que barcos estadounidenses pasarían cerca de Cuba y uno de ellos se detendría a unas 50 yardas de la costa, aproximadamente 46 metros. Después, según sus palabras, enviaría a Marco Rubio para cerrar un acuerdo.
Las declaraciones, recogidas en la transcripción íntegra del discurso presidencial, no estuvieron acompañadas de un anuncio militar específico ni de un calendario para ejecutar ese escenario.
Ese mismo viernes, Rubio publicó un mensaje dirigido a quienes desean impulsar cambios políticos en Cuba. En su intervención, cuestionó las promesas incumplidas, la corrupción y los privilegios de una minoría, antes de invitar a los interesados a aprovechar la oportunidad mediante una colaboración discreta con la CIA.
La agencia estadounidense también difundió orientaciones en español para establecer contacto con sus representantes, acompañadas de recomendaciones de seguridad dirigidas a posibles colaboradores.
La combinación del discurso presidencial, la convocatoria de Rubio y su difusión posterior desde las cuentas oficiales del Departamento de Estado permite identificar una línea pública de presión política sobre La Habana.
No obstante, los mensajes no demuestran que exista una operación militar coordinada con la CIA ni permiten establecer qué medidas concretas podría adoptar Washington. La revisión de los movimientos navales estadounidenses relacionados con Cuba tampoco confirmó una orden de despliegue derivada de las palabras de Trump.
Rubio evita explicar el llamado a la CIA y pide un cambio drástico en Cuba
La novedad llegó el lunes 26 de octubre, durante una teleconferencia del secretario de Estado con periodistas. Olivia Gazis, de CBS News, preguntó por qué Washington estaba invitando a los cubanos a trabajar con la CIA en lugar de promover expresamente una organización política pacífica.
La periodista también quiso saber qué esperaba concretamente Estados Unidos de las personas que aceptaran colaborar con la agencia.
Rubio respondió que no contestaría esa pregunta. Se limitó a señalar que, a juicio de su gobierno, Cuba necesita un cambio muy drástico y que su situación es completamente diferente de la venezolana.
El intercambio aparece en la transcripción de la comparecencia del 26 de octubre, difundida por el Departamento de Estado y reproducida por Forth.
La negativa deja abiertas preguntas sobre los objetivos y el alcance de la invitación a colaborar con la inteligencia estadounidense. Tampoco se han ofrecido precisiones públicas que permitan vincular ese llamado con una operación militar específica contra Cuba.
Las posibles consecuencias para quienes respondan desde territorio cubano constituyen otro aspecto relevante. El artículo 116 del Código Penal cubano contempla penas especialmente graves para determinadas formas de colaboración con servicios de inteligencia extranjeros, aunque la responsabilidad penal depende de las conductas concretas previstas en la legislación.
Por ahora, el regreso de la Doctrina Monroe al discurso sobre Cuba funciona como marco político para interpretar una serie de mensajes de Washington. El Departamento de Estado ha amplificado públicamente esa lectura, Trump ha hablado de una eventual aproximación de barcos militares y Rubio ha solicitado colaboración con la CIA.
Lo que todavía no ha quedado establecido es cómo se traducirán esas declaraciones en decisiones concretas. La respuesta evasiva del secretario de Estado el 26 de octubre mantiene esa incógnita abierta, incluso después de que la propia diplomacia estadounidense difundiera un video que relaciona las tres piezas del mensaje sobre Cuba.