
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en la Casa Blanca que cree posible alcanzar un acuerdo diplomático con el gobierno cubano, incluso sin que ocurra un cambio de régimen en la Isla, aunque mantuvo duras críticas contra La Habana por la represión política y el deterioro de las condiciones de vida de la población.
Durante un intercambio con periodistas, el mandatario fue consultado sobre si consideraba viable una salida negociada con el régimen. “Creo que sí”, respondió, además de asegurar su posición favorable hacia la comunidad cubanoamericana por el sufrimiento y las pérdidas que han tenido sus miembros a manos del castrismo.
⚠️⚠️#Ahora. Trump sobre Cuba:
¨Creo que podemos llegar a un acuerdo diplomático con Cuba… Cuba necesita ayuda¨ pic.twitter.com/Gav8ginJro
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) May 19, 2026
Ante la pregunta sobre si podía avanzar en esa dirección sin exigir una transición política en La Habana, Trump sostuvo que podía hacerlo “independientemente de si cambian el régimen o no”. Sin embargo, describió al sistema cubano como “duro” y lo responsabilizó por la muerte de muchas personas.
El mandatario también aludió al colapso de servicios básicos en el país. “No pueden encender las luces ni comer. No queremos ver eso”, dijo, en referencia a la crisis energética, la escasez de alimentos y el deterioro económico que golpean a millones de cubanos.
⚠️⚠️Intercambio de Trump con la prensa sobre #Cuba:
Periodista: ¿Puede hacer eso sin cambiar el régimen?
Trump: Puedo hacer eso independientemente de si cambian el régimen o no. Ha sido un régimen duro y han matado a mucha gente. No pueden encender las luces ni comer. No… pic.twitter.com/BJd9QkaXDW
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) May 19, 2026
Las declaraciones llegan en un momento de fuerte presión de Washington sobre La Habana. La administración Trump emitió nuevas sanciones contra altos funcionarios civiles y jefes militares vinculados al aparato de seguridad e inteligencia cubano.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro mantiene un programa de sanciones sobre Cuba y recientemente incorporó medidas bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo de 2026.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que las designaciones buscan proteger la seguridad nacional de EEUU y limitar el acceso del régimen comunista y de las Fuerzas Armadas cubanas a activos ilícitos.
Las autoridades cubanas sancionadas son:
- Rosabel Gamón Verde, Ministra de Justicia
- Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional
- Vicente de la O Levy, Ministro de Energía y Minas
- Mayra Arevich Marín, Ministra de Comunicaciones
- Jose Miguel Gómez del Vallín, Jefe de la Contrainteligencia Militar
- Raúl Villar Kessell, Jefe del Ejército Central
- Eugenio Armando Rabilero Aguilera, Jefe del Ejército Oriental
- Joaquín Quintas Sola, General de Cuerpo del Ejército de Cuba
- Roberto Morales Ojeda, Secretario del Comité Central de PCC
OFAC también sancionó a la Dirección de Inteligencia de Cuba, identificada como Dirección General de Inteligencia, DGI o G2, un organismo históricamente asociado al espionaje, la seguridad del Estado y la represión interna en la Isla. La entidad aparece registrada como organización gubernamental establecida el 6 de junio de 1961.
Trump podría tener nuevos planes para una intervención en Cuba
Según un reporte citado por la periodista Nahal Toosi, del medio Político, la administración de Donald Trump estaría evaluando una posible acción militar contra Cuba ante la falta de resultados de la presión económica aplicada por Washington para forzar cambios políticos y económicos en la Isla.
Hasta hace pocos meses, la estrategia estadounidense se había centrado en sanciones, restricciones diplomáticas y medidas económicas, incluidas limitaciones al acceso de Cuba al combustible. Sin embargo, fuentes familiarizadas con las conversaciones internas aseguran que Trump y sus asesores consideran que esa política no ha logrado obligar al régimen cubano a negociar ni a modificar su conducta.
Una persona citada bajo anonimato afirmó que “el ambiente ha cambiado definitivamente” y que la expectativa inicial era que el deterioro económico, el aislamiento y la presión externa empujaran a La Habana hacia una negociación.
Ante la resistencia de la cúpula cubana, la opción militar habría pasado a discutirse de forma más concreta. Los escenarios analizados incluirían desde un ataque aéreo limitado, con fines de presión política, hasta una operación terrestre para derrocar al régimen. También se menciona una posible acción para capturar a Raúl Castro.