
La Capitanía Regional de Puerto Juárez confirmó el arribo de dos embarcaciones con once migrantes cubanos a las costas de Quintana Roo, quienes quedaron a disposición del Instituto Nacional de Migración para definir su situación legal.
De acuerdo con las autoridades portuarias, se detectaron dos casos independientes en el litoral del Caribe mexicano: el primero con un matrimonio a bordo y el segundo con un grupo de nueve personas.
Estos operativos forman parte de la vigilancia marítima rutinaria que realiza la capitanía, la cual también localiza de forma periódica balsas abandonadas a la deriva.
Paralelamente, registros ciudadanos difundidos en plataformas digitales apuntaron al supuesto hallazgo de una lancha adicional en la zona de la laguna Nichupté, en Cancún.
Aunque estas últimas afirmaciones sobre el descenso de ocupantes hacia vehículos de transporte terrestre no cuentan con una confirmación oficial independiente por parte de las instituciones de seguridad mexicanas, evidencian la compleja situación que enfrentan los puntos costeros de la región.
Una ruta frecuente hacia el Caribe mexicano
El flujo de salidas irregulares desde el occidente de Cuba hacia las costas de Quintana Roo e Isla Mujeres se ha mantenido activo durante los últimos meses.
Operativos previos de la Armada de México han interceptado embarcaciones con decenas de viajeros, incluidos menores de edad, tras largas jornadas en el mar.
A pesar de los constantes peligros que entraña la travesía en naves precarias o lanchas rápidas —las cuales ya han cobrado la vida de varios jóvenes en el Estrecho de Florida y el canal de Yucatán—, los migrantes continúan apostando por esta vía marítima en su intento por alcanzar territorio mexicano.