
En una nueva intervención militar en aguas internacionales, Estados Unidos ha interceptado otro buque petrolero sancionado cerca de las costas de Venezuela, según informaron medios estadounidenses.
Esta acción se produce luego de que la administración de Donald Trump intensificara las medidas contra el régimen de Nicolás Maduro, con un enfoque particular en la industria petrolera venezolana.
Aunque los detalles específicos sobre la embarcación interceptada no han sido revelados, medios como ABC News han confirmado que el buque fue detenido en el mar Caribe, frente a las costas venezolanas.
Tres funcionarios de EE. UU. han indicado que, por el momento, no se dispone de más información sobre la identidad del barco o el lugar exacto de la intervención.
El ejército estadounidense, en apoyo a la Guardia Costera, ha desplegado helicópteros para transportar personal y supervisar la operación, según reportó NBC News.
Esta operación se suma a la incautación de otro buque la semana pasada, también vinculado al transporte de crudo venezolano. En esa ocasión, Estados Unidos confiscó el petróleo que el buque llevaba a bordo, continuando con su política de presión económica sobre el régimen de Maduro.
El presidente Donald Trump aún no ha emitido comentarios públicos sobre esta nueva intervención. Sin embargo, en los últimos días, ha incrementado su retórica contra Venezuela.
Trump ha ordenado un bloqueo total para impedir la entrada y salida de buques petroleros sancionados en el país caribeño, una medida que forma parte de su estrategia para aislar aún más al gobierno venezolano en el ámbito internacional.
El mandatario estadounidense también ha manifestado que el gobierno de Maduro le ha “quitado ilegalmente” los derechos sobre los recursos petroleros de Estados Unidos.
Durante una rueda de prensa el pasado miércoles, Trump afirmó que Venezuela había despojado a las empresas estadounidenses de sus derechos sobre el petróleo, lo que ha generado fuertes tensiones entre ambos países. “Nos quitaron todo nuestro petróleo, no hace tanto. Lo queremos de vuelta”, agregó el presidente desde la base aérea de Andrews, a las afueras de Washington.
La operación actual forma parte de una serie de esfuerzos más amplios de la administración Trump para presionar al gobierno venezolano.
Las sanciones económicas y las intervenciones militares en el sector energético han sido parte de una estrategia que busca desestabilizar la economía de Venezuela y limitar las fuentes de ingresos del régimen de Maduro, que ha enfrentado severas dificultades internas y un creciente aislamiento internacional.