
El jueves 20 de noviembre de 2025, un total de 139 migrantes cubanos fueron deportados desde Estados Unidos, regresándolos a Cuba en un vuelo directo que aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí.
De acuerdo con una información oficial del Ministerio del Interior (Minint), de los deportados, 109 son hombres y 30 son mujeres. Dentro de los 139 deportados, una persona fue arrestada al llegar a suelo cubano debido a que se encontraba en libertad condicional al momento de abandonar ilegalmente el país.
El número total de migrantes deportados desde diferentes países en lo que va del año 2025 ha ascendido a 1.535 personas, de las cuales 52 devoluciones han tenido lugar en noviembre.
El jueves regresaron a #Cuba, 139 migrantes irregulares, devueltos por las autoridades estadounidenses, en cumplimiento de los acuerdos migratorios bilaterales. Suman 52 devoluciones desde distintas naciones, con 1535 personas en 2025. pic.twitter.com/ngz7ydDdNO
— MININT_CUBA (@minint_cuba) November 21, 2025
Este vuelo representa la segunda operación de deportación llevada a cabo en noviembre de 2025, lo cual rompe el patrón de un vuelo al mes que se venía dando desde abril de 2023, cuando se reanudaron estas operaciones bajo los acuerdos migratorios bilaterales.
El jueves 6 de noviembre, 232 migrantes cubanos fueron devueltos a Cuba, en lo que constituye la operación aérea más grande hasta el momento.
La incertidumbre sigue creciendo entre las familias de los migrantes cubanos detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Muchos familiares reportan la desaparición de sus seres queridos del sistema de ICE cuando son trasladados de una prisión a otra o cuando son deportados.
Estos traslados generan una falta de comunicación, dejando a las familias en espera de respuestas sobre el paradero de sus allegados. El régimen cubano mantiene un control estricto sobre los migrantes que acepta, otorgando la última palabra en las decisiones de retorno.
Esto ha provocado que algunos migrantes sean rechazados y que EEUU tenga que recurrir a acuerdos con países como Esuatini, Uganda y Sudán del Sur para deportar a aquellos que Cuba no acepta.
En el caso de Esuatini, dos cubanos con antecedentes penales graves, incluyendo asesinato y violación infantil, fueron enviados a este país después de ser rechazados por la isla. Estos acuerdos han generado controversia, tanto en EEUU como a nivel internacional.
A finales de 2024, alrededor de 1.4 millones de inmigrantes con órdenes finales de deportación estaban pendientes de ser expulsados de EEUU. De estos, más de 42.000 eran ciudadanos cubanos, lo que coloca a Cuba entre los países con mayor número de nacionales esperando deportación, solo por detrás de El Salvador, Honduras, Guatemala y México.