
El Departamento de Estado de Estados Unidos decidió revocar la visa al presidente colombiano Gustavo Petro, tras sus declaraciones durante una manifestación en Nueva York el 26 de septiembre de 2025.
Esta medida ha generado una creciente tensión entre ambos países y ha avivado el debate sobre la postura de Petro en relación con la intervención estadounidense en el conflicto de Gaza y la política exterior de Washington. A pesar de la controversia, Petro respondió minimizando el impacto de la medida, al señalar que posee pasaporte italiano y que se considera un “ciudadano libre del mundo”.
¿Qué hizo Petro que molestó a EEUU?
El presidente colombiano participó en una protesta pro-palestina en Nueva York, donde, acompañado por el músico Roger Waters, instó a los soldados estadounidenses a desobedecer las órdenes de su presidente, Donald Trump, en relación con la guerra en Gaza.
Petro propuso, además, la creación de una fuerza internacional para proteger al pueblo palestino, superando en número a las fuerzas armadas de EEUU. Este discurso fue considerado por el Departamento de Estado como “imprudente e incendiario”, justificando la decisión de revocar la visa de Petro, quien ha sido crítico con las políticas de EEUU desde que asumió la presidencia.
Muchos consideran que sus declaraciones fueron irresponsables e imprudentes, al no medir las posibles repercusiones diplomáticas de sus palabras. En un momento de creciente polarización global, esta postura arriesga poner en peligro las relaciones de Colombia con Estados Unidos, un aliado clave en temas de seguridad y lucha contra el narcotráfico.
Esta acción de EEUU se da en un contexto de relaciones tensas entre la administración de Petro y el gobierno de Trump. Desde el inicio de su mandato, Petro ha adoptado posturas críticas hacia la política exterior estadounidense, especialmente en temas como la lucha contra las drogas y la gestión de los migrantes colombianos.
En enero de 2025, un conflicto similar surgió cuando Petro exigió el regreso de aviones con migrantes deportados bajo condiciones que él consideró indignas. Aunque la situación se resolvió mediante un diálogo, la relación bilateral sigue siendo frágil.
Petro minimizó la importancia de la revocación de su visa, recordando que tiene pasaporte italiano, lo que le permite seguir moviéndose libremente por el mundo. Además, cuestionó la legalidad de la medida, argumentando que la decisión viola las normas de inmunidad diplomática que protegen a los jefes de Estado durante su participación en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
La administración del presidente Donald Trump ha implementado una postura firme para restringir visas a personas que manifiesten valores o conductas consideradas “antiestadounidenses”, incluyendo a quienes formen parte o simpatizan con grupos o protestas antiestadounidenses, especialmente en el contexto de movilizaciones pro-Palestina.
Según directrices del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EEUU (USCIS), la evaluación de solicitudes de visas, permisos de trabajo y residencia incluye ahora la revisión de evidencias de actividades o ideologías contra Estados Unidos, incluso monitoreando redes sociales, calificando tales valores como un factor negativo significativo para la aprobación.
El Secretario de Estado, Marco Rubio, ha revocado centenares de visas estudiantiles a quienes participaron en protestas en universidades estadounidenses, afirmando que las visas se conceden para estudiar, no para promover “activismo que desordena los campus”.
Además, Rubio anunció restricciones a visas para extranjeros que colaboren en censurar la libertad de expresión de ciudadanos estadounidenses. Esta política ha sido criticada por expertos y defensores de derechos civiles por su impacto en la libertad de expresión y la vaguedad en la definición de “antiestadounidense”.