
El gobierno de Estados Unidos ha comenzado a pintar de negro el muro en la frontera sur con México con el objetivo de incrementar su temperatura y dificultar que los migrantes lo escalen en su intento por llegar a territorio estadounidense.
Según un reporte de BBC Mundo, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, explicó a un grupo de periodistas que la medida fue “una petición expresa del presidente”, quien considera que, debido a las altas temperaturas de la zona, el color negro intensificará el calor del muro y lo hará prácticamente imposible de trepar.
“El muro se está terminando. Nuestras fronteras y nuestro país permanecerán seguros. A los hombres y mujeres que trabajan arduamente para terminar el muro: están salvando vidas estadounidenses y protegiendo nuestro estilo de vida. Gracias”, celebró hoy Noem en sus redes sociales.
The wall is being completed. Our borders and country will remain secure.
To the men and women hard at work finishing the wall, you are saving American lives and protecting our way of life. Thank you. pic.twitter.com/Ag1Qyxiaz6
— Kristi Noem (@KristiNoem) August 22, 2025
Además de la pintura negra, el gobierno de EEUU aprobó un proyecto de ley que destina 46 millones de dólares a la extensión del muro, como parte de los esfuerzos para reforzar el control en la frontera sur. Noem ha asegurado que se construyen diariamente alrededor de 0,8 km de muro a lo largo de los casi 3.218 km de frontera.
“Es tanto un escudo como un símbolo: un monumento al compromiso inquebrantable del presidente Trump con este país y con la seguridad del pueblo estadounidense”, refrendó en X la secretaria de Seguridad Nacional.
Estas medidas se enmarcan dentro del endurecimiento de la política migratoria impulsada por la administración Trump, que incluye también el incremento de las detenciones y deportaciones de quienes no han logrado regularizar su estatus en el país.
Como consecuencia, EEUU ha experimentado una considerable pérdida de migrantes en los primeros seis meses de la administración Trump, con 1.4 millones de migrantes abandonando el país. Se trata de la primera disminución de la población extranjera en territorio estadounidense desde la década de 1960, refirió el Pew Research Center.
En enero de 2025, se contabilizaban 53.3 millones de migrantes en el país, lo que constituía la cifra más alta registrada hasta la fecha. Sin embargo, en pocos meses, aumentó la cantidad de migrantes que dejaron el país o fueron deportados, en comparación con la cantidad de extranjeros que entraron a EEUU. Para junio de 2025, el número de migrantes se redujo significativamente a 51.9 millones.

