
Estados Unidos acaba de alcanzar una posición difícil de imaginar en medio de la fuerte confrontación política con La Habana: se habría convertido en el mayor proveedor de mercancías de Cuba durante los primeros siete meses de 2026, desplazando a España y China.
La comparación, publicada por 14ymedio a partir de estadísticas comerciales disponibles, coloca a EEUU en el primer puesto con 674 millones de dólares exportados entre enero y julio. El dato estadounidense puede comprobarse directamente en la serie oficial del U.S. Census Bureau.
Periódico Cubano ya había informado a comienzos de septiembre sobre el récord histórico de las exportaciones estadounidenses hacia Cuba. El nuevo elemento relevante es la comparación internacional: el volumen acumulado habría permitido a Washington superar a los tradicionales proveedores de la Isla.
EEUU pasa del décimo al 1er lugar entre los proveedores de Cuba
Según 14ymedio, EEUU ocupaba apenas el décimo lugar entre los proveedores cubanos en 2023. Tres años después, las ventas estadounidenses estarían por encima de las correspondientes a España y China entre enero y julio de 2026.
El Census Bureau confirma que EEUU exportó 674 millones de dólares en mercancías hacia Cuba durante esos siete meses, frente a 416,5 millones en igual período de 2025. El incremento interanual fue de aproximadamente 61,8%.
Además, el acumulado de solo siete meses equivale ya al 83,2% de los 809,6 millones de dólares exportados durante todo 2025. Como referencia, el volumen alcanzado en 2026 se aproxima a lo que España exportó a Cuba durante todo el año pasado y a las ventas chinas acumuladas durante buena parte de 2025.
El récord mensual ocurrió en julio, cuando EEUU envió mercancías valoradas en 148,9 millones de dólares, más del doble de los 73,2 millones contabilizados en julio de 2025. Fue el mayor registro mensual de la serie disponible del Census Bureau desde 1992.
Combustible, alimentos y negocios privados impulsan el salto comercial
Una parte importante del crecimiento se explica por productos que hasta hace poco tenían un peso mucho menor, especialmente los combustibles. EFE informó que los derivados del petróleo alcanzaron 117,1 millones de dólares durante los primeros siete meses, mientras que el pollo congelado sumó unos 118 millones.
El Departamento de Estado confirmó previamente que empresas privadas cubanas están importando combustible principalmente desde Estados Unidos, mediante excepciones regulatorias dirigidas al sector no estatal. Investigaciones recientes de Periódico Cubano también han identificado compañías y empresarios vinculados al creciente negocio de combustible entre Florida y Cuba.
Sin embargo, la participación privada no significa que el Estado cubano quede completamente al margen. Contratos examinados anteriormente muestran que Cupet y Cimex cobran por almacenar y distribuir combustible importado por mipymes dentro de la Isla.
Los alimentos continúan siendo otro componente esencial. Incluso durante el endurecimiento de la política de Washington hacia La Habana, Cuba siguió aumentando determinadas compras de pollo estadounidense.
Un comercio que crece mientras las relaciones políticas empeoran
El dato resulta especialmente llamativo porque coincide con una etapa de fuerte presión de la administración de Donald Trump sobre el gobierno cubano. Washington ha aplicado nuevas sanciones y restricciones relacionadas con el petróleo y empresas estatales, pero el embargo estadounidense no constituye una prohibición absoluta de vender mercancías a Cuba.
Existen autorizaciones para alimentos, productos agrícolas, medicamentos, determinados bienes humanitarios y operaciones destinadas al sector privado cubano, entre otras excepciones. Esa combinación permite que las sanciones contra entidades gubernamentales convivan con un comercio creciente en áreas autorizadas.
La relación, además, es extremadamente desequilibrada. Mientras EEUU vendió a Cuba 674 millones de dólares entre enero y julio, compró mercancías cubanas por apenas 515.550 dólares, según el Census Bureau. El saldo favorable a Estados Unidos fue de aproximadamente 673,5 millones.
El resultado dibuja una paradoja comercial: en plena escalada de tensiones entre Washington y La Habana, Estados Unidos no solo está vendiendo más a Cuba que en años recientes, sino que, según la comparación de los datos disponibles para 2026, habría desplazado a España y China para convertirse en su principal proveedor de mercancías.